Política
El portavoz del PDeCAT Carles Campuzano, con el portavoz de ERC, Joan Tardà, y Gabriel Rufián. TY
No somos independentistas porque no ha habido todavía una mayoría de catalanes que se hayan declarado a favor de ella en las urnas

Perseverarán hasta el fin el el error, porque ese es el sino de fanático, pero algo de la realidad comienzan a descubir algunos.

Tras meses de asegurar que más de la mitad de los catalanes apoyaba la independencia y que la escisión de España era, por tanto, un hecho inevitable, ERC y PDeCAT se han caído del caballo y han admitido este martes que esa mayoría no es tal.

En declaraciones en el Congreso de los Diputados, el portavoz del grupo republicano ha asegurado este 14 de noviembre de 2017:

"No somos independentistas porque no ha habido todavía una mayoría de catalanes que se hayan declarado a favor de ella en las urnas".

Ello, no obstante, no significa que renuncien al independentismo sino que asumen que no es posible en este momento a pesar de sus promesas anteriores y que debe ser un objetivo a conseguir en el futuro. «Seremos independientes si somos perseverantes y hay una mayoría. Antes que independentistas somos demócratas, y antes que demócratas somos buena gente», ha remachado.

En la misma línea se ha pronunciado el portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano.

«Nadie renuncia al horizonte de la independencia y la aspiración al Estado propio en Cataluña ha llegado para quedarse, pero vamos a necesitar más tiempo para reforzar las mayorías sociales y las fuerzas soberanistas deberán acompasar su ritmo».

Campuzano ha apoyado al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y ha subrayado que «existen alternativas a la independencia» pero que los partidos nacionales no han propuesto ningun alternativa y por eso ha ido ganando adeptos la propuesta independetista.

«Es más, mi sensación es que PSOE, PP y Ciudadanos se plantean un retroceso sobre el pacto constitucional y no una propuesta atractiva y seductora que convenza a la mayoría de los catalanes de un proyecto común».

Ha reclamado también autocrítica al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al líder del PSOE, Pedro Sánchez, y al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, sobre la gestión del problema catalán y ha vuelto a advertir que no ocupará su sillón en la nueva comisión territorial mientras haya presos políticos y el artículo 155 esté en vigor.

En cambio, ha reclamado la creación de una comisión que permita discutir «específicamente» sobre la cuestión catalana «porque va más allá de la cuestión territorial».