Política
Raúl Romeva. CT
Revisa las subvenciones a páginas web: "No había mejor negocio que montar una, apoyar el 'procés' y llevarte una subvención"

Menuda panda de caraduras y trincones. A raíz de la decisión de Exteriores de despedir a 33 trabajadores de las 'embajadas catalanas', este 4 de diciembre de 2017 el secretario de Estado de Administraciones Territoriales, Roberto Bermúdez de Castro, ha precisado en la comisión del Senado que estudia la aplicación del artículo 155 en Cataluña el coste de las llamadas embajadas de la Generalitat en proceso de cierre o ya clausuradas.

Ha citado en concreto como la de Estados Unidos, con 1,1 millones de euros, y la de Ginebra, 760.000.

El número dos de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha ofrecido unas cifras que sitúan al exconseller de Exteriores con un más que negro horizonte procesal. Todo a juzgar por las partidas millonarias que han salido de la caja de su departamento en los últimos dos años.

Bermúdez de Castro ha ofrecido estas cifras durante su comparecencia en la comisión y para rebatir el argumento de que estas delegaciones tenían un bajo coste.

A esas dos cifras ha añadido el coste de Portugal (450.000 euros), Francia (895.000 euro), Alemania (500.000 euros), Italia (738.000), Austria (700.000), Dinamarca (520.000 euros) y Polonia (500.000 euros). El coste de estas nueve embajadas suma 6.163.000 euros.

El secretario de Estado ha asegurado que en aplicación del artículo 155 de la Constitución no se ha cerrado ninguna delegación turística, comercial o cultural de Cataluña, sino las cuatro circunscritas a la actividad política.

Las primeras que fueron clausuradas por el Gobierno fueron las de Viena, Ginebra, Roma y Lisboa.

"Se cicunscribían al ámbito diplomático, a hablar mal de España", ha dicho Bermúdez de Castro, que ha insistido en que el Gobierno respeta el trabajo cultural o comercial que realizan las comunidades autónomas.

Se ha intentado que la Generalitat recoloque a 33 trabajadores de estas delegaciones despedidos y que así se le ha reclamado al número dos de la Consejería de Relaciones Exteriores de la Generalitat, Aleix Villatoro

También ha explicado que se ha intentado que la Generalitat recoloque a 33 trabajadores de estas delegaciones despedidos y que así se le ha reclamado al número dos de la Consejería de Relaciones Exteriores de la Generalitat, Aleix Villatoro, al frente del departamento tras la destitución del titular, Raül Romeva.

Según Bermúdez de Castro, "era un drama echarlos en Navidades" y de ahí la reclamación a Villatoro de que encontrara otro destino para estas personas. Pero según el secretario de Estado, este responsable no ha hecho nada, "no ha buscado nada" porque es algo "que no hacía ruido". "Esto hay que decirlo", ha subrayado.

Meses de retraso

También ha explicado Bermúdez de Castro que el Gobierno trabaja por agilizar las subvenciones que concede la Generalitat, algunas de las cuales ha dicho que llevaban meses de retraso.

Ha señalado que se respeta la lista de entidades con la que trabajaba la administración catalana, pero que en el caso de los medios de comunicación sí se ha hecho una excepción, las subvenciones concedidas a páginas web.

Bermúdez de Castro ha asegurado que no se trata de los periódicos escritos, ni de las radios o televisiones sino de nuevas webs.

"Lo estamos revisando. No había mejor negocio en Cataluña que montar una web, apoyar el 'procés' y llevarte una subvención", ha dicho. Ha asegurado que no se van a suprimir estas ayudas y que se repartirá el dinero, pero de forma "objetiva".