Política
Carles Puigdemont, en Bélgica. EF

El prófugo cenará mejillos con cerveza en Nochebuena y festejará Nochevieja en Bruselas. El abogado del fugado Carles Puigdemont, Jaume Alonso Cuevillas, ha asegurado este sábado que el expresidente catalán pasará las Navidades en Bruselas y ha denunciado la dureza de su situación "porque la comunicación por internet no puede sustituir la presencia física".

La defensa del candidato de Junts per Catalunya y segunda fuerza en las elecciones catalanas del 21-D ha reconocido que "la única opción para ser investido es volver", aunque tienen la certeza de que "si pisa España se le detiene".

El representante legal de Puigdemont cree que el expresidente catalán "está dispuesto a volver", pero debe valorar "si puede hacer más trabajo dentro o fuera".

"Es una decisión política que deberá tomar en los próximos días", ha detallado. La decisión de marcharse a Bruselas fue "política y con el tiempo se ha visto acertada" porque ha supuesto la "internacionalización del conflicto catalán".

El letrado ha contrapuesto este 23 de diciembre de 2017 la decisión del Tribunal Supremo (TS) de dejar para el 4 de enero el recurso del expresidente Oriol Junqueras contra su prisión preventiva y la rapidez que, en su opinión, sí ha habido para ampliar los investigados por rebelión.

En declaraciones a Catalunya Ràdio, ha contrapuesto estos plazos con el hecho de que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena haya acordado, antes de las Navidades, ampliar la investigación por un posible delito de rebelión en el procés independentista al expresidente de la Generalitat Artur Mas, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, y la portavoz parlamentaria de la CUP Anna Gabriel, entre otros.

"Estoy sorprendido por tanta rapidez, ha afirmado Cuevillas, a la vista de que no quisieron dar rapidez a tomar declaración a Junqueras".

"Creía que las nuevas imputaciones vendrían después de fiestas", pero no ha sido así".

El letrado sostiene que no se está investigando una causa, "sino que se construye", además de subrayar que se acusa a los investigados de "rebelión, que es el delito más grave del Código Penal", el cual debe ser un "levantamiento público y violento" cosa, que, según su criterio, no ha ocurrido en Cataluña.

Cuevillas cree que existe "malicia" en el relato:

"Según el cual, como la independencia era imposible y los imputados lo sabían, la única manera de conseguir sus objetivos era la violencia y, por tanto, había un germen de violencia".