Política
Inés Arrimadas con diputados de Ciudadanos saliendo del Parlament de Cataluña. EF

La frustración se ha adueñado del independentismo, una vez que ha quedado certificado que en ERC no están dispuestos a jugarse la cárcel por cumplir el deseo de Carles Puigdemont de ser investido president a cualquier precio.

A lo largo de la tarde de este martes negro para la secuela del procés se vivieron escenas de mucha tensión en las inmediaciones del Parlament, donde la ANC reunió a miles de personas en protesta por la suspensión de la investidura.

Uno de los momentos de mayor crispación se produjo este 30 de enero de 2018 con la salida de Inés Arrimadas y el resto de los diputados del partido que, conviene recordarlo, fue el más votado en las elecciones del 21 de diciembre.

Los Mossos recomendaron a los miembros del grupo parlamentario de Ciudadanos que salieran por la puerta de atrás para evitar a la muchedumbre furiosa que se agolpaba a las puertas del Parlament. Ante el riesgo de ser insultados o incluso agredidos.

No obstante Arrimadas y los suyos se negaron rotundamente a escabullirse como si hubieran hecho algo malo y decidieron salir en grupo por la puerta delantera, con la cabeza alta.

La ganadora de las elecciones y el resto de los diputados de C's abandonaron la Cámara fuertemente escoltados por los agentes y en medio de los insultos y abucheos de los manifestantes. Entre otras cosas les gritaron "fuera fascistas del Parlament".

La propia Arrimadas anunciaba en Twitter que nada hará que dejen de defender "una Cataluña de todos":

La diputada del PP catalán Andrea Levy también denunció en la misma red social haber tenido que salir protegida: