Política
Josep Lluis Trapero, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. ES
Los documentos recuperados en la incineradora prueban la colaboración de la policía catalana con el 'procés'

Los documentos que los Mossos d'Esquadra pretendían quemar en la incineradora de Sant Adriá del Besós (Barcelona) contenían información altamente comprometedora para el cuerpo policial autonómico y agravan la situación judicial de su anterior jefe, Josep Lluís Trapero, y de los exlíderes de las organizaciones soberanistas ANC y Òmnium, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.

Los papeles refuerzan los indicios que ya existían de la colaboración de la policía de la Generalitat con el independentismo y sacan a la luz una supuesta trama de espionaje.

El 26 de octubre, la víspera de que el Parlament proclamara la independencia de Cataluña, agentes del Cuerpo Nacional de Policía interceptaron una furgoneta y dos turismos camuflados con 36 cajas llenas de papeles que los Mossos pretendían destruir.

La Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional en Barcelona tardó un mes y medio en ordenar y analizar la documentación.

El pasado 15 de diciembre remitió a la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela un informe con las principales conclusiones sobre lo examinado.

Como explican Fernando J. Pérez y Óscar López-Fonseca en 'El País' este 6 de marzo de 2018, el dossier, de 400 páginas, forma parte del sumario por sedición contra Trapero, y una parte, la dedicada al Cesicat, el embrión de servicios de inteligencia de la hipotética república catalana, ha sido enviado al Tribunal Superior de Cataluña.

Revela Fernando Lázaro en 'El Mundo' que uno de los documentos más relevantes que han trasladado a la juez de la Audiencia NacionalCarmen Lamela estaba en el vehículo Transit, en la caja número 27.

Así, la Brigada Provincial de Información incorpora una "nota informativa", fechada el 12 de octubre de 2012, sobre el "plan independentista de CDC". Apunta el escrito dirigido a la magistrada que se trata "de las gestiones que se vienen practicando sobre las estructuras de cobertura diseñadas y montadas desde hace años por ciertos dirigentes de CDC, así como de Unió, para camuflar el cobro de sobornos y/o comisiones".

Según explica la Policía, en la nota que los Mossos iban a destruir se expone el "inicio de un hipotético plan independentista que nació de una reunión celebrada el 25 de noviembre de 2011, a la que acudieron los máximos dirigentes de la entonces CDC".