José Luis Ulibarri y Zapatero.
Ulibarri siempre supo lo que era gozar con el beneplácito del poder
Con sus inversiones en el ladrillo paralizadas y sus medios de comunicación de capa caída, el presidente de Begar ha tenido que olvidarse de los favores de Zapatero desde que se conoció que estaba enfangado hasta el cuello en el caso Gürtel. Y es que el leonés tenía línea directa con Moncloa para con hacerse con millonarios contratos y adjudicaciones de obras públicas.
Según cuenta El Confidencial, sólo entre 2005 y 2008, Begar Construcciones y Contratas incrementó su cifra de negocio de 272 a casi 500 millones de euros -además de una cartera de obras contratadas por valor de otros 800 millones-, y su principal cliente fueron las administraciones públicas.
Pero todo este festival de clientelismo se acabó al saberse que Ulibarri fue uno de los empresarios beneficiados por las adjudicaciones en las que intervino Francisco Correa, supuesto cerebro de la trama.
Ulibarri siempre supo lo que era gozar con el beneplácito del poder. Numerosas adjudicaciones le cayeron concedidas por administraciones gobernadas por el PP. Una de las más polémicas fue la cesión irregular, en 2002, de parcelas para construir 2.000 pisos por parte del Ayuntamiento de Ponferrada.