El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.
Corbacho dice que todas las contrataciones hechas en el Ayuntamiento se ajustaron a la transparencia.
La trama de corrupción en Barcelona ha puesto al ministro Corbacho en una encrucijada. Bartomeu Muñoz, alcalde de Santa Coloma de Gramanet y uno de los principales implicados en la trama, fue la mano derecha de Corbacho cuando presidía la Diputación de Barcelona.
Las investigaciones del juez Baltasar Garzón revelan que los principales ayuntamientos del área metropolitana de Barcelona, Santa Coloma de Gramanet, Badalona y Hospitalet de Llobregat, gobernados por los socialistas, adjudicaron obras a las dos constructoras implicadas en el caso, Proinosa y Espais.
Corbacho conoce al menos uno de estos dos nombres empresariales. El ministro de Trabajo se ha visto obligado a admitir públicamente desde Bruselas que cuando era alcalde de Hospitalet tuvo relación con Proinosa, presidida por el inculpado Josep Singla, y con el ex diputado del PSC Luis García Sáez.
Declaraciones de Corbacho recogidas por las agencias:
"Todas las contrataciones hechas en el Ayuntamiento se ajustaron a la transparencia, a la legalidad y a la fiscalización de los órganos pertinentes."
El actual presidente de la Diputación, Antoni Fogué, leyó una declaración en la que se compromete a «tomar las medidas oportunas, en función de los resultados de la investigación judicial, si afecta a miembros de la Corporación».