Rodríguez Zapatero.
La sostenibilidad económica, que es un pleonasmo, exige para su pretensión el rigor arbitral de un Gobierno frente a los llamados agentes sociales y un profundo debate
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Zapatero insiste en ver brotes verdes donde sólo hay estancamiento. A la espera de que su anunciado «milagro» de la economía sostenible surta efecto, y consciente del coste que representan las actuales tasas de paro, Zapatero vuelve a confiar en el diálogo social -que él mismo se encargó de dinamitar en vísperas veraniegas- para tratar de recomponer el mercado del trabajo y comenzar a liberar a la economía española del lastre de suponen los 3.808.353 parados oficiales.
Maestro de la demagogia y la promesa de largo alcance, como recuerda el editorial de ABC titulado "Zapatero, sólo ante la crisis"- expuso ayer una nueva teoría para explicar la cuadratura del círculo, porque resulta imposible salir del bache de la crisis con casi cuatro millones de parados.
Inmerso en la confusión de ideas que le caracteriza, acompañado por los suyos y de espaldas a la realidad, como acostumbra, Zapatero anunció un proyecto de Ley que aprobará el Consejo de Ministros del próximo viernes como quien anticipa una verbena. Ya es conocida la escasa vocación parlamentaria del líder socialista, pero tampoco es cosa de humillar a la teórica sede de la soberanía popular.
Manuel Martín Ferrand hoy en ABC -en un artículo titulado "Insostenible Zapatero"- destripa el nuevo karma de ZP:
La sostenibilidad económica, que es un pleonasmo, exige para su pretensión el rigor arbitral de un Gobierno frente a los llamados agentes sociales y un profundo debate que acorte distancias entre las distintas posturas existentes y acelere la demanda social por un modelo que viene dado, en parte, por Bruselas y, en lo demás, por los usos y costumbres del mercado en el que, con esfuerzo, tenemos que operar. Algo que necesita un presidente sostenible.