José Luis Rodríguez Zapatero.
MARISA FLÓREZ / EL PAÍS
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En la extensa entrevista que publica El País este domingo, ZP muestra una asombrosa habilidad para no responder las preguntas que se le plantean. Sabíamos de su capacidad para mentir descaradamente sin que le mueva una ceja pero no de su arte para dejar frustrado a cualquier entrevistador -en este caso Javier Moreno, director del diario de Prisa- que le pregunte sobre temas como los crucifijos, el paro o la economía española. Sin datos ni triunfos de los que poder presumir, para ZP el mejor ataque siempre es la artimaña de la no-respuesta.
Y es que ZP no responde, sino que desorienta. Prefiere el despiste a una respuesta contundente, el enredo antes que un buen titular. Al igual que hace frente la crisis, ZP en la entrevista no da muestras de querer actuar con medidas claras sino que elige difuminarse en un estéril juego de simulaciones y apariencias.
La economía española se desploma estruendosamente y Zapatero sigue en la inopia profunda. Apenas se moja en la entrevista apoyando la entrada de Turquía
Pero además de no-respuestas, también hubo hueco para incongruencias:
La misma "conciencia social" y "solidaridad razonable" con la que aceptó impulsar el cierre de Garoña aunque provocara la pérdida de 1.000 empleos y 30 millones anuales
Y para alguna mentira:
A lo que el respetuoso Javier Moreno responde:
Con tanta sequía de titulares, a El País no le queda más remedio que ir por lado de la compasión del Hijo del Viento ante los parados, que tanto abriga en estos fríos días en la cola del Inem:
Otro gesto de 'solidaridad razonable'...