Zapatero en campaña electoral.
Desde 2006, Zapatero ha invertido casi 1.000 millones de euros en publicidad
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El presidente del Gobierno busca desesperadamente una partida en la que poder recortar los gastos de la administración. Ha pedido a sus ministros que replanteen la distribución de los recursos, que sean austeros y eficientes, pero los recortes que ahora se ve obligado a llevar a cabo son la consecuencia de una política de gasto demasiado laxa.
Aunque es cierto que en el último Consejo de Ministros el gabinete de Zapatero aprobó la reducción de casi un 14% en el presupuesto destinado a propaganda institucional para 2010, no lo es menos que durante años el número de campañas publicitarias llevadas a cabo por el Ejecutivo se había disparado, llegando a gastar un total de 607 millones de euros en apenas tres ejercicios.
Sin ir más lejos, en el año del origen de la crisis, 2007, el Gobierno decidió incrementar un 28% la partida publicitaria. Un momento muy adecuado para explicar a los españoles las iniciativas gubernamentales, sobre todo teniendo en cuenta que en ese año tuvieron lugar las elecciones municipales.
Otro dato que muestra el grado de inversiones propagandísticas que alcanzó el Ejecutivo de Zapatero al final de su primera legislatura es el del gasto mensual publicitario que en 2007 llegó a los 14,6 millones de euros.
LAS INVERSIONES
Entre los ministerios que más recursos dedican a publicidad institucional destacan Interior y Sanidad, cuyas iniciativas propagandísticas buscan explicar a la ciudadanía el compromiso del Gobierno con la prevención de embarazos no deseados y, por supuesto, con el cumplimiento de las leyes de circulación. En concreto, en 2009 casi un 32% de las actuaciones tenían como objetivo “informar sobre derechos y obligaciones legales, de aspectos relevantes del funcionamiento de las instituciones públicas”.
La cartera que más tijeretazos ha metido a su partida propagandística ha sido la de Miguel Sebastián, que en 2007 había gastado 78,4 millones de euros en campañas publicitarias y que dos años más tarde tuvo que conformarse con la nada despreciable cifra de 26 millones.
Entre los planes que más dinero se llevan son los de la Dirección General de Tráfico y la de la campaña del IRPF del Ministerio de Economía y Hacienda. Es decir, aquellas que están encaminadas a incrementar la recaudación del Estado.
ASTROS FUTBOLÍSTICOS
Resulta curioso también que otra de las iniciativas que más presupuesto haya logrado reunir haya sido la de sensibilización del ahorro energético protagonizada por los futbolistas de la Selección Nacional de fútbol, en la que Miguel Sebastián invirtió 9 millones de euros. Un presupuesto al que se deben sumar los otros más de 40 millones que utilizó el año pasado Industria para hacer llegar a los hogares nacionales los folletos de publicidad para la recogida de las famosas bombillas de bajo consumo de Sebastián. Un coste de los más elevados junto al utilizado para promover la “proximidad” de las Fuerzas Armadas y animar a los jóvenes a alistarse al Ejército, en el que Defensa invirtió 10,6 millones.
Otra campaña peculiar fue la que realizó el Ejecutivo en favor de la carne de conejo para Navidades de crisis y la que proclamaba los beneficios del mejillón en la que la cartera de Elena Espinosa se dejó cinco millones de euros.
En 2010, los ministerios más beneficiados en el reparto de fondos para comunicación institucional serán los departamentos de Industria, Turismo y Comercio, Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Interior, Trabajo e Inmigración, Fomento, Defensa e Igualdad, para los que hay planificados una inversión de 105,4 millones de euros, lo que representa el 80,5% del total. las campañas más caras serán, como es habitual, las que tienen un fin recaudatorio y, especialmente, las de ahorro energético y reclutamiento de soldados.
El análisis detallado de las inversiones publicitarias del Ejecutivo deja entrever, además, los departamentos en los que el Gobierno presenta serios problemas, como en el ministerio de Trabajo e Inmigración que dirige Celestino Corbacho, que gastó el último año 16,6 millones de euros, un 48% más que en el anterior ejercicio.
LOS POLÉMICOS CARTELES DEL PLAN E
Que cada cartel publicitario utilizado para dejar claro a la sociedad que el Gobierno invierte miles de millones en los municipios españoles cueste de media 1.500 euros resulta doloroso para el común de los contribuyentes. Y que en ocasiones dicha valla sea más grande que la obra misma de la que informa es incluso ofensivo.
Después de la polémica que supuso hace ya un año la instalación de los carteles, y de que muchos alcaldes se quejaran de tener que invertir obligatoriamente los escasos recursos municipales en pagar una lámina de “aluminio galvanizado”, el Ejecutivo, en lugar de enmendar esa medida, ha decidido repetirla.
Así, el pasado 20 de enero, el Gobierno aprobó la resolución con las condiciones técnicas del cartel anunciador que debe instalarse en las obras financiadas por el Fondo para el Empleo y la Sostenibilidad y que establece que dicha valla debe medir 12 metros cuadrados y exponer, en color rojo PSOE, que es el Gobierno quien paga la obra.
NOTA.- Este artículo fue originalmente publicado por La Gaceta.
VERDAD MENTIRA