Periodista Digital / El Déficit se les atraganta a los políticos
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, quiere acabar con la fiesta del derroche y del despilfarro en materia de salarios a directivos de cajas y bancos que, en algunos casos incluso tuvieron que recurrir a la ayuda gubernamental para evitar una quiebra que hubiese sido definitiva.
Fruto de esa intención es la solicitud, a través de una misiva, al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, información relativa a la "adecuación" de las retribuciones de la cúpula de las entidades financieras que han recibido ayudas públicas.
Así lo anunció la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros del 5 de enero de 2011. En concreto, De Guindos se dirigirá a Fernández Ordóñez para que le facilite información sobre las retribuciones fijas y variables de estos altos cargos de las entidades que debieron recurrir al Estado para poder seguir operando.
"Un elemento importante en la reestructuración financiera es la necesidad de conocer si las retribuciones fijas y variables son adecuadas y si se justifican en estos momentos", explicó la 'número dos' del Gobierno de Rajoy, que encuadró la decisión en el contexto de la UE.
La vicepresidenta del Gobierno adelantó que dependiendo del informe que presente el gobernador de la institución, el Ejecutivo que lidera Mariano Rajoy tomará medidas destinadas a evitar "premiar" a los gestores que llevaron a algunas entidades al borde la quiebra.
"El Ejecutivo quiere conocer cuál es la posición del Banco de España en este aspecto y qué medidas plantearía para que las retribuciones sean adecuadas y justificadas", enfatizó.