Política
El Rey Juan Carlos y algunas de sus supuestas amantes. PD
Ha dado pistas de otra mujer que en aquella época enamoró al monarca: "Casada, de familia importante y residente en Barcelona".

Se ha abierto la veda y todas las intimidades del monarca ven la luz poco a poco. Lo último ha sido la revelación de la periodista Pilar Eyre ('Salvame Deluxe': Jorge Javier insulta en directo al Rey Juan Carlos al que llama 'pichaloca').

Ha desvelado el apodo cariñoso con el que su amiga Marta Gayá le llamaba (El CNI grabó al rey Juan Carlos confesando su amor por Marta Gayá).

Se lo contaba a Jorge Javier Vázquez, en una conexión en directo en su programa, el supuesto apodo con el que Marta Gayá llamaba al monarca emérito en la intimidad: "Juancho".

Un diminutivo de Juan, según Eyre, era la forma enque la refinada dama mallorquina se dirigía a él (La pesadilla no cesa en la Casa Real: la Reina Sofía descubre ahora a la otra 'amiga íntima' del Rey Juan Carlos).

Los encuentros entre los dos habrían sido frecuentes durante esa época. Al parecer, no era la única amiga especial, la periodista dice que "el Rey las simultáneo con otras señoras", señalaba Pilar.

Jiménez Losantos también confirma esta teoría, "el Rey se hacía todo lo que se movía", ha sentenciado y añadía: Marta ha sido lo más parecido a una esposa, con ella se veía en París".

Eyre, que define a Gayá como una "mujer normal", también ha explicado que entre la clase alta de Palma "todo el mundo sabía de la relación, y que se habría acabado por los presuntos "celos" de Corinna, en ese momento también supuesta amante de Juan Carlos I".

La intervención de Pilar Eyre en el programa de Telecinco ha sido de armas tomar.

 

La periodista hizo hincapié en que Bárbara Rey y Corinna, no han sido las únicas amantes del monarca.

Ha dado pistas de otra mujer que en aquella época enamoró al monarca:

"Casada, de familia importante y residente en Barcelona".

Estos affaires del padre de Felipe VI están resquebrajando su idílica imagen. Todavía quedan por salir más informaciones.

Ya ha dejado de ser un "mirlo blanco", como decía de sí mismo el Rey Don Juan Carlos.