Política
Carles Puigdemont. CT

La Administración norteamericana ha hecho una excepción y este miércoles 12 de abril de 2017 ha emitido un comunicado a través de su Embajada en España que supone todo un espaldarazo al Gobierno de Mariano Rajoy frente a los independentistas.

Éste ha caído como una bomba en Cataluña, puesto que en él los norteamericanos se muestran "profundamente comprometidos" con mantener relaciones "con una España fuerte y unida".

No obstante a renglón seguido el comunicado añade que el debate en torno a Cataluña "es un asunto interno", después de que dos congresistas se viesen el pasado fin de semana con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

El congresista republicano de California Dana Rohrabacher y el demócrata de Nueva York Brian Higgins se reunieron con Puigdemont y otros políticos catalanes y, en cambio, rehusaron asistir a sus citas previamente fijadas en La Moncloa y el Ministerio del Interior. El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, rechazó recibir a Rohrabacher y Higgins como respuesta al desplante.

En este sentido, la Embajada ha recordado "la historia y los valores comunes" entre los dos países y el deseo de Washington de seguir colaborando en diversos "desafíos mundiales". España es "un aliado vital, socio y amigo" para asuntos como la lucha contra el terrorismo internacional y la prevención del extremismo.

A Puigdemont y los suyos les ha faltado tiempo para buscar la mano del Gobierno de Rajoy detrás del comunicado de la Embajada estadounidense. "Seguramente es un comunicado a petición del Gobierno español a causa del éxito de los contactos recientes con representantes de los Estados Unidos", según fuentes del Govern.

El independentismo, que es experto en dar la vuelta a la tortilla, lo ha vuelto a hacer: "Se constata que el caso de Cataluña es un asunto político relevante que mueve al Gobierno norteamericano a expresar una posición de no injerencia, pero subraya su existencia", dicen.