Política

¡Tata! Ahí lo tienen, con lo simpático que nos cae el granuja de ERC. El charnego Gabriel Rufián pillado despotricando con tono supremacista catalán que tenga que pagar el comedor de sus primos de Jaén, "que hay que ser solidarios, eh?", dice como los que dicen que tienen amigos judíos.

Cuando Gabriel Rufián visitaba La Bobadilla en su primera mocedad --recuerda ABC-- no ejercía de independentista catalán. Un vecino de esta entidad local del municipio jiennense de Alcaudete que entabló amistad con el hoy diputado de ERC le recuerda como un chico normal que jamás hablaba de política. Como las conversaciones no giraban sobre el hecho diferencial («éramos jóvenes y era verano») desconoce si se ha radicalizado.

De hecho, muy pocos del millar y pico de vecinos saben que los ascendentes paternos de Rufián son de La Bobadilla y que él mismo era un visitante asiduo de la población durante las vacaciones. Salvo los amigos de su grupo de entonces, el resto no le reconoce.

Después de escuchar cómo reniega de sus primos de Jaén, si le reconocen, le darán vuelta la cara.