Política
Infanta Leonor, cumple 12 años

Parece que fue ayer pero hace ya 12 años que Letizia, entonces princesa de Asturias, ingresaba en el hospital Ruber Internacional de Madrid porque la futura reina de España llamaba a la puerta para nacer. Una cesárea perfecta del doctor Luis Ignacio Recasens al frente de un gran equipo separaba a la pequeña Leonor del mundo. La decisión de practicar una cesárea pudo estar condicionada por la falta de dilatación necesaria y la desproporción pélvico-fetal que puede implicar un bebé de 3,5 kilos. Sofía también llegaría por cesárea, 18 meses después.

Según publica Informalia, estamos en 2017. aquella bebé cumple este martes 12 años y su educación es un asunto de Espado. Los defensores de la Monarquía Parlamantaria, argumentan que esta forma de gobierno, la que rige en España, ofrece la oportunidad de formar a los futuros Reyes desde su nacimiento. Juan Carlos fue el primer Heredero que acudió a la Universidad. Estudió asignaturas sueltas, y completó su formación con preceptores privados, a veces bajo la mirada y supervisión del dictador Franco. Su hijo Felipe VI es el primer Monarca español que ha recibido una formación universitaria completa, además de la específica para convertirse en Jefe del Estado. La Princesa de Asturias hereda al menos en sus primeros años el sistema del que tan orgulloso está su padre, por eso, igual que su hermana Sofía, va al mismo colegio que su padre, el Santa María de los Rosales.

Este curso estudia primero de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). La Princesa de Asturias aprende y estudia lo mismo que el resto de sus compañeros de clase, y no ha trascendido que esté recibiendo formación específica hasta ahora. De momento, Leonor sigue estudiando el primero de los cuatro cursos que integran la ESO y cuando los termine deberá optar por realizar los dos años de bachillerato en España o irse un año o los dos al extranjero, como hizo su padre, que cursó en Canadá el equivalente a lo que hoy sería segundo de bachiller, el año inmediatamente anterior al ingreso en la universidad.

Pero de momento, la educación de la futura Reina será igual a la de sus compañeros, aunque reciba en casa clases de refuerzo en idiomas u otras materias. Será más adelante cuando empiece a recibir una formación específica como Heredera. En el caso de su padre, cuando cumplió 17 años comenzó a recibir formación militar por expreso deseo de su padre, Don Juan Carlos. Faltan cinco años para que Leonor tenga esa edad.

Formalmente, no es su madre, ni siquiera su padre, quien debe tomar la decisión sobre si la heredera al trono debe incluir formación militar en su formación para llegar a ser reina de España. Será el gobierno de turno quien tome la decisión de si será militar o no.

El artículo 2 de la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la Carrera Militar, regula los empleos militares del Rey y del Príncipe de Asturias, la princesa, en este caso: "El Príncipe de Asturias podrá desarrollar la carrera militar y tener los empleos militares que, mediante Real Decreto, determine el Gobierno, que queda facultado para establecer un régimen propio y diferenciado teniendo en cuenta las exigencias de su alta representación y su condición de heredero de la Corona de España".

La Constitución atribuye al Monarca el mando supremo de las Fuerzas Armadas pero hay discrepancias sobre si a estas alturas del siglo XXI realmente sería necesario que la primogénita de los Reyes supiera mandar una división, disparar un arma, pilotar un caza o patronear una fragata, o conducir un carro de combate. De hecho, desde 1979, año en que el general Gutiérrez Mellado ocupó la cartera, todos los jefes del gabinete que se han ocupado de las Fuerzas Armadas han sido civiles, incluidas por supuesto las ministras de Defensa, Carme Chacón (fallecida en abril) o la actual Dolores de Cospedal.

Si los máximos responsables del ministerio pueden ejercer el mando político, por qué Leonor no va a poder asumirlo sin necesidad de acudir a ninguna academia militar. Otra cosa es que sea nombrada Capitana Generala. o que en su formación se incluya el aprendizaje y conocimiento de los Ejércitos, aunque no forme parte de ellos. Por otro lado, si deseara hacerlo, la presencia de la mujer en las Fuerzas Armadas está absolutamente normalizada. Si finalmente el Gobierno considerara que la Princesa de Asturias debería recibir instrucción militar, también tendrían que decidirse la duración y los tiempos, así como la compatibilidad con el resto de sus estudios, como los idiomas, las relaciones internacionales y otras que serían sin duda mucho más indicadas para quien estará al frente del Estado y representándolo en el mundo que disparar un fusil. Es cierto por otra parte que don Felipe siempre ha dicho que el paso por las tres Academias militares fue una experiencia enriquecedora porque le permitió conocer a fondo las Fuerzas Armadas.