Política
El Comisario José Villarejo. PD
Los agentes encargados de la investigación están procediendo al registro de su domicilio en busca de pruebas sobre cuentas, sociedades y bienes, 'escamados' -según ellos-, por el patrimonio del ya ex comisario

Ha sido un personaje clave en muchos de los grandes 'affaires' que han conmocionado la vida política española desde que se instauró la democracia. Duro, inteligente y muy echado para delante, a José Villarejo nunca le ha temblado el pulso ("Me han quitado hasta la pistola, para ver si algún malo me da matarile").

Tiene 66 años recién cumplidos y la barba cana. Se jubiló hace unos meses como policía y en persona, con esa coña tan suya y a veces tan críptica, me anunció el pasado 24 de junio que en su reencarnación como 'civil', iba a ser periodista de investigación.

 “Cuando estoy en Líbano fingiendo ser transportista de droga o en Irak de comerciante o en Afganistán simulando ser tratante de caballos, estoy realizando una labor que me apasiona”.

No se muy bien qué ha hecho en estos meses Villarejo, 'Pepe' para los amigos, pero este 3 de noviembre de 2017 fue detenido en su lujoso chalet de Boadilla del Monte (Madrid) por un equipo de Asuntos Internos de la Policía, en una operación coordinada por la Fiscalía Anticorrupción.

Los agentes encargados de la investigación han procedido al registro de su domicilio en busca de pruebas sobre cuentas, sociedades y bienes, 'escamados' -según ellos-, por el patrimonio del ya ex comisario e indiferentes al hecho de que Pepe es un tipo que ha rendido enormes servicios a España y al Estado de Derecho.

En palabras de uno de sus colegas veteranos:

"Pepe ha sido siempre capaz de hacer lo que ninguno podía y no ha regateado un esfuerzo jamás, cuando la autoridad competente, sus superiores o el ministro de turno se lo han pedido, tanto dentro como fuera de España, al igual en el País Vasco durante los años del plomo, como en la Cataluña independentista o en Oriente Medio".

En la operación contra Villarejo, al que sus críticos se refieren a menudo como 'el Comisario Tocapelotas' y a quien profesa un odio sarraceno el general Roldán, director del CNI, han sido detenidas otras cinco personas, entre ellos, el comisario Carlos Salamanca.

Según fuentes policiales, la detención de Pepe Villarejo es ajena a los dos procesos judiciales que ya tiene abiertos.

Por un lado está ya investigado por e Juzgado de Instrucción número 2 de Madrid acusado sin pruebas concluyentes de participar en la grabación ilegal al ex comisario de Asuntos Internos para presuntamente favorecer a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como el ‘Pequeño Nicolás'.

También se encuentra investigado por el presunto apuñalamiento de la doctora Elisa Pinto, relacionada con el ex consejero del Grupo Villar Mir, Javier López Madrid, ennun caso de los más confuso.

El pasado junio y en un cambio radical de táctica en 36 años de arriesgada profesión, Pepe Villarejo decidió poner fin a su histórico secretismo, saltar a la plaestra y conceder entrevistas.

Una de ellas, de enorme repercusión fue la que hizo con Periodista Digital en la que dijo cosas como "me han quitado hasta la pistola, para ver si algún malo me da matarile" y que no descartaba dedicarse el Periodismo.

Otra, en televisión, fue a Jordi Evole en el programa Salvados, justo el 25 de junio, y en la que cargó contra todos sus 'enemigos': la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el exdirector de la Policía, Ignacio Cosidó, y el responsable del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, a quien llamó "el generalísimo".

Villarejo aseguró tajante que no existe la denominada 'policía patriótica' -aunque sí políticos que la han querido imponer- ni la llamada 'Operación Cataluña.

No se descarta que buena parte de lo que sucede hoy, esté relacionado con esas declaraciones.