Metro de Barcelona
La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgará a 11 presuntos islamistas -nueve paquistaníes y dos indios- que están acusados de querer atentar en el Metro de Barcelona para aprovechar las "dificultades" de acceso de los servicios de emergencia.
El fiscal Vicente González Mota solicita para los miembros de esta célula, que fueron detenidos en la capital catalana en enero de 2008, penas que van desde los 9 hasta los 18 años de cárcel por los delitos de pertenencia a organización terrorista, tenencia de sustancias explosivas y falsificación de documento oficial.
PODRÍAN IR 18 AÑOS A LA CÁRCEL
Los acusados que afrontan la petición más alta de la Fiscalía, con 18 años de cárcel, son Maroof Ahmed Mirza, Mohammad Ayud Elahi Bibi y Qadeer Malik, a los que el Ministerio Público sitúa como dirigentes del grupo. Además, el fiscal solicita 16 años de prisión para Abdul Hafeez Ahmed, Shaib Iqbal, Mohamed Tarik, Roshan Jamal Khan e Imran Cheema, así como nueve años para Mohamed Shoaib, Mehmooh Khalid y Aqueel Ur Rehman Abbasi.
Sin embargo, no acusa a ninguno de los procesados de los delitos de atentado en grado de tentativa o de conspiración para la comisión de un atentado, como pide la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), que ejerce la acción popular en la causa y solicita 315 años de prisión para cada uno de los acusados. La defensa, por su parte, reclama su libre absolución.
El atentado se iba a realizar mediante "la utilización de explosivos por parte de suicidas en la red de transporte público de Barcelona", según revela el escrito del fiscal, que añade que los islamistas encargados de introducirse en los vagones del Metro "irían provistos de mecanismos de activación de la carga explosiva a distancia, para asegurarse los responsables del grupo de que cometerían la acción suicida".
Los acusados poseían en los domicilios registrados después de las detenciones material de exaltación de la 'yihad' y una bolsa con nitrocelulosa y perclorato potásico procedente del vaciado de bengalas pirotécnicas, según el Ministerio Público. Disponían también de cables, temporizadores y pilas, "componentes para la carga explosiva o de iniciación y los balines de metrallas".