De la Vega y Salgado.
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La descoordinación en el Gobierno es total. El futuro de los sueldos de los funcionarios puso en evidencia la falta de acuerdo que existe en el seno mismo del bunker de Salgado. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, desmintió ayer públicamente a su número dos, Carlos Ocaña, que abrió el miércoles la puerta a congelar el salario de los funcionarios frente al déficit. Tras eso, Moncloa desautorizó a Salgado en 24 horas y mantuvo la subida a los funcionarios.
«No es cierto que haya sido un malentendido -reconocía anoche a ABC una fuente gubernamental-. Estaba en las web desde las cinco de la tarde del miércoles y Economía lo dejó correr hasta que los periódicos abrieron hoy con la congelación salarial a toda página».
Según informa ABC, el anuncio realizado el miércoles por el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, en el sentido de que la congelación salarial de los funcionarios está «sobre la mesa», desató ayer la caja de los truenos en el seno del Ejecutivo.
ENFRENTAMIENTO SOTERRADO
Poca gente en el Gobierno cree que el «número dos» de Salgado afirmara tal cosa sin su anuencia y resaltan el enfrentamiento soterrado que Salgado mantiene con De la Vega. Alguna fuente recuerda que es ya la segunda vez que la vicepresidenta económica va «por libre» este mes.
Está claro que esto no es un Gobierno. No tiene coordinación, ni coherencia, ni criterio. No hay quién dirija. Como escribe Ignacio Camacho en un artículo de opinión titulado 'El desgobierno', ni siquiera es una banda de amiguetes porque la mayoría no habla entre sí ni están organizados.