Elena Valenciano y la portada del diario Público.
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El Gobierno, el partido que lo apoya y su prensa satélite, sobre todo Público, están volcados en una ofensiva de comunicación para que toda la opinión pública española trague con ruedas de molino.
La deportación de más de medio centenar de presos políticos a España, gracias a la medicación de la Iglesia y con el auxilio del Ministerio de Asuntos Exteriores español, se presenta como un éxito y como un signo de cambio político.
El PP y los propios afectados han reaccionado asegurando que no es la primera vez que los Castro son así de «generosos» y que los disidentes no han conquistado la libertad, sino el destierro.
Pues bien, en esa línea, la secretaria de Política Internacional del PSOE ha asegurado que «si los presos políticos cubanos están disconformes con el trato recibido, es culpa del PP» y acusó a este partido de «atrincherarse en el hotel de Vallecas en el que han sido ubicados los presos, para no reconocer el éxito de la diplomacia española».
La dirigente socialista dio un paso más:
«La derecha manipula a los presos cubanos para volverlos contra el Gobierno».
Llama la atención que Elena Valenciano califique de éxito un destierro y confunda éste con la libertad. Los cubanos llegados a España no son libres porque no pueden vivir en su país.
Quien sí está llevando cabo una manipulación es, sin duda, el Ejecutivo español. Se trata de gestos, que ya se han dado en numerosas ocasiones y que sólo buscan un objetivo: cambiar la posición común de la Unión Europea sobre la isla caribeña.
VERDAD MENTIRA
José María Izquierdo:«Ahora que no va a ir, por razones evidentes, con una huelga general en puertas convocada por ese mismo sindicato (UGT), se encocoran y le lanzan grandes denuestos»
Ramón Pérez-Maura:«Lo de no ir a Rodiezmo es un acto de cobardía de Zapatero»
Antonio Burgos:«El de Deportes, por lo de la vida sana, es un Ministerio «Sin»: sin alcohol, sin cafeína, sin azúcar, sin edificio, sin organigrama, sin funcionarios»
Josep Ramoneda:«Si el PP hubiese aceptado el Estatut tal como salió del Parlamento español, este tema estaba en paréntesis durante 20 años»