Política
El imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satti, reclutó a terroristas del 11M y montó la célula de Cataluña. PD

Alguien tiene que dar una explicación. Ada Colau ya ha corrido a ponerse de perfil, cuando ha aflorado a la luz que el Ministerio del Interior recomendó hace dos meses poner bolardos en La Rambla de Barcelona.

Dice la alcaldesa antisitema que no hubieran evitado la carniceria (Ada Colau trata de cubrirse y dice que los bolardos no habrían evitado la carnicería en las Ramblas).

El sectario, xenófobo e incompetente Joaquin Forn, consejero catalán de Interior que ha separado a las víctimas mortales del atentado en Barcelona entre catalanas y españolas, como si se tratara de dos nacionalidades distintas, dice que él no sabía nada.

Los jueces que sacaron de prisión a Abdelbaki Es Satti sin tomar medidas adicionales andan de vacaciones, panza al aire y dedicados a atancar el marisco en los chiringuitos.

El Gobierno Rajoy que habla tanto de unidad, ni pestañea (Un sólo policía mató a cuatro de los terroristas islámicos de Cambrils).

Pero existen culpas y hay que exigirlas, porque el imán de Ripoll, que estuvo vinculado a la masacre del 11M y pasó cuatro años en la cárcel por traficar con hachis, salió de prisión tan pancho y una vez de nuevo en su mezquita, sin que nadie le molestara o vigilara, organizó, adoctrinó y dirigió la célula terrorista islámica que ha atentado en Barcelona y Cambrils

Todos los controles fallaron. Una vez más, se impuso el 'buenismo' y se permitió que un fanático sediento de sangre campara a sus anchas y predicara el ordio y la muerte desde la mezquita.

No sólo eso, porque Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll, aprovechó la oración d elos musulmanes y sus reuniones para ir preparando la carnicería de 'infieles' más terroríofica que nunca se había imaginado. Y en las narices de los Mossos de Esquadra, los jueces españoles y hasta la Policía Nacional.

El imán de la localidad gerundense de Ripoll, en la que vivían los terroristas que han ensangrentado La Rambla de Barcelona y el Paseo de Cambrils, fue quien orgnizó, aglutino, instruyó y radicalizó a la célula asesina.

Podía y debía haber sido expulsado de España, pero ninguna autoridad competente movió un dedo y eso que los indicios eran abrumadores. El tipo fue sorprendido en 2010 en un ferri entre Ceuta y Algeciras con un cargamento de hachís, que finalizó con su condena por tráfico de drogas.

Fue condenado a cuatro años de cárcel en 2010, condena que cumplió hasta 2012, aunque otras fuentes hablan de que puesta en libertad habría tenido lugar en 2014.

Salió sin contrapientos y volvió a las andadas.

Abdelbaki Es Satty planeó en la casa de Alcanar el grave atentado con decenas de bombonas de butano que los yihadistas pretendían llevar a cabo en Barcelona. Un plan que quedó desbaratado tras la explosión en la vivienda en la madrugada del jueves, improvisando sobre la marcha los atentados de la tarde en Las Ramblas y el de la madrugada del viernes en Cambrils.

Los Mossos han registrado este 19 de agosto de 2017 la casa del imán en búsqueda de pistas en el marco de su investigación sobre los ataques.