Política

El debate sobre la conveniencia de instalar bolardos en Barcelona tiene un nuevo nombre propio, Josep Lluís Trapero, el mayor de los Mossos d'Esquadra. El jefe de la policía catalana afirmó el 24 de abril de 2017 en una entrevista en la televisión autonómica 8TV que no se colocarían bolardos en las calles solamente "por si acaso o por postureo".

Durante la entrevista, el conductor del programa, Josep Cuní, preguntaba en catalán a Trapero sobre las consecuencias que tendría la colocación de bolardos o pilonas preventivas en algunas zonas concurridas de la ciudad condal. El jefe operativo de la policía catalana afirmaba que no dudaría en tomar determinadas decisiones en aras de la seguridad de los ciudadanos.

"Pueden tener claro que si entendemos que la seguridad de los ciudadanos pasar por poner una pilona, cruzar un vehículo policial o cerrar el Camp Nou no temblaremos", señaló.

Trapero dijo al final de su intervención que "tampoco pondrían medidas por si acaso, por postureos, porque aquí hacen no se qué, aquí también". El comisario jefe señalaba que la seguridad es un ejercicio de responsabilidad. "Creo que hablamos de un tema muy serio y hay que ser escrupuloso". Tantos escrúpulos nos han costado 13 muertos, entre ellos, dos niños.

Ahí tienen la explicación de por qué cuando la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional remitió una circular a todas las Comunidades autónomas en la que recomendaba instalar bolardos y barreras en las zonas peatonales donde pueda producirse una gran aglomeración de público, los Mossos pasaron olímpicamente de ella.

El objetivo de esta medida era evitar un atentado por atropello masivo, como el que habían perpetrado los terroristas en Berlín (con el resultado de 12 muertos) o en Niza, donde la cifra de personas asesinadas alcanzó las 89. O como el registrado este jueves en Barcelona, con el resultado de 13 fallecidos y más de un centenar de heridos.

El Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña y el Gobierno acordaron  crear un grupo de expertos para que estudien incrementar el uso de obstáculos móviles -bolardos, maceteros- en lugares con gran concentración de personas y medidas permanentes en algunos -como peatonalizar calles y colocar obstáculos fijos-, para evitar nuevos atentados como el atropello masivo que se cobró la vida de 13 personas en La Rambla de Barcelona.