Política
El imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty y J. L. Trapero.

El extremismo de Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll y líder de la célula terrorista que perpetró los atentados de Barcelona y Cambrils, pasó inadvertido a las fuerzas de seguridad de Cataluña.

Cuenta La Razón que tan inadvertido que incluso cuando un policía belga se dirigió por correo electrónico a un mando de los Mossos para interesarse por él, éste respondió que no constaba ningún dato sobre este marroquí y no trasladó el asunto a sus colegas españoles.

Las suspicacias del agente belga se desataron porque Es Satty quería ser imán en Vilvoorde, uno de los focos más activos de yihadistas en Europa, y tan sólo dominaba el árabe y el español

«Quería pedirte si hay la posibilidad de indagar sobre una persona que quiere trabajar aquí, en Vilvoorde, como imán. En el fichero adjunto encontrarás su identidad. Sé que se está planteando ir a Barcelona en febrero y que está casado allí. Cuanta más información puedas compartir sobre este individuo, ¡mejor!", escribió el agente belga en enero de 2016 a un mando de los Mossos encargado de Análisis Estratégicos.

El agente belga conocía personalmente al mando de los Mossos y despidió el correo electrónico de forma amistosa. «Espero tener noticias tuyas muy pronto. Muchos gracias senior ;-) (sic). Salutaciones», concluyó el correo.

El policía catalán sí que detalló en su respuesta que los Mossos tenían registrado en sus bases de datos a otra persona con el mismo apellido que él, Mustafa Es Satty, investigado en 2006 en una operación contra el yihadismo en una mezquita de Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

El Govern intentó minimizar  la comunicación entre el agente belga y el mando de los Mossos. Fue el conseller de Interior, Joaquim Forn, quien definió el contacto entre ambos como «absolutamente informal» y quien rechazó que la Policía de la Generalitat hubiera cometido algún tipo de error.