Política
Carme Forcadell. CT

Carme Forcadell salió este viernes 10 de noviembre de 2017 a la calle, tras pasar la noche en la prisión de Alcalá-Meco, donde esperó angustaida a que la Asamblea Nacional Catalana apoquinara los 150.000 euros de la fianza impuesta por Pablo Llarena, juez del Supremo (Forcadell, ten ovarios y vete a la 'manifa' separatista de Barcelona para decir que estás a favor del 155).

A partir de ahora, la presidenta del Parlament deberá 'fichar' cada semana en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña o en el Juzgado que elija y tiene prohibido salir del territorio nacional ('Memes': "Puigdemont, ya puedes volver a España, que la Forcadell ha dicho que era todo broma").

Tampoco podrá salir al extranjero y ha de entregar su pasaporte antes de las 14 horas de este sábado.

Pero no son las únicas limitaciones a su actuación. Dados los términos de la resolución judicial en la que se acordó su prisión eludible bajo fianza -en lugar de la prisión incondicional solicitada para ella por la Fiscalía- Forcadell "tendrá que cuidar tanto lo que dice como lo que hace" para que Llarena no se vea en el trance de tener que agravar las medidas cautelares adoptadas.

¿Qué comportamientos constituirían reiteración delictiva?

Desde luego, cualquier iniciativa que supusiera un respaldo a la secesión unilateral adoptada por la Diputación Permanente del Parlament, órgano que preside Forcadell y del que también forman parte Corominas y Simó.

Tendrá que ajustar su comportamiento público a lo que dijo ante el juez del Supremo.  Si interviene en un acto público y vuelve a insistir en el discurso de que la voluntad del pueblo catalán no tiene más límite que su propia soberanía o que no hay Constitución que pueda parar el deseo de independencia estaría poniendo de manifiesto la 'mendacidad' de la que habla el juez.

¿Sabías que la golpista Forcadell fue reportera de TVE?