Política
Los exmiembros del Govern que no están en Bruselas duermen en la cárcel (las mujeres, en Alcalá Meco y los hombres en Estremera) desde el 2 de noviembre de 2017

El golpista Oriol Junqueras, número uno de la lista de ERC para las elecciones catalanas del 21-D de 2017, no podrá hacer campaña fuera de la cárcel.

El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha decidido que Junqueras (exvisepresidente de la Generalitat), Joaquim Forn (exconsejero de Interior) y los presidentes de ANC y Òmnium (Jordi Sànchez y Jordi Cuixart) seguirán en prisión incondicional.

Y en previsión de la llantina que este mismo lunes les va a entrar a decenas de tertulianos en las cadenas de televisión, quiza covenga citar la columna que hoy escribe Federico Jiménez Losantos en 'El Mundo' y que concluye diciendo:

"Y, por favor, que no nos hablen de los males de la prisión preventiva. A nadie se le ocurrió que Milans del Bosch debía volver con sus tanques mientras llegaba el juicio. Y no quería romper España".

El instructor del caso ha dictado este 4 de diciembre prisión eludible bajo fianza de 100.000 euros para los otros seis exconsejeros a los que la Audiencia Nacional envió a prisión (Raül Romeva, Carles Mundó, Dolors Bassa, Meritxell Borràs, Josep Rull y Jordi Turull).

Una vez que las depositen, el magistrado les impone comparecencias semanales en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña o en el juzgado o tribunal de su conveniencia, prohibición de abandonar el pais y retirada de pasaporte. El magistrado les advierte de que el incumplimiento de cualquiera de las obligaciones impuestas conllevaría su inmediato ingreso en prisión.

Llarena argumenta la decisión de rechazar dejar en libertad a Junqueras, Forn y los presidentes de ANC y Òmnium en el riego de reiteración delictiva.

Los exconsellers declararon el viernes ante el juez Pablo Llarena del Tribunal Supremo, después de que este agrupase las causas por rebelión, sedición y malversación que instruía la Audiencia Nacional. Los imputados repitieron ante el juez los argumentos que ya defendieron en los escritos presentados unos días antes en el Supremo y la Fiscalía mantuvo su petición de retener a los 10 acusados en prisión incondicional a la espera de juicio.

Los 10 apostaron por perseguir la independencia desde el "diálogo" y sin recurrir ni alentar a la violencia. Romeva, a preguntas de su abogado, abogó por un referéndum pactado con el Estado, mientras que Forn y Borràs fueron más explícitos a la hora de renunciar a la independencia unilateral, según las fuentes consultadas. El exvicepresidente Junqueras y Romeva, ambos de ERC, se negaron a responder a las preguntas de la Fiscalía.

Los Jordis ingresaron en la prisión madrileña de Soto del Real el 16 de octubre. A los líderes de la sociedad civil independentista se les imputa un delito de sedición por supuestamente dirigir y alentar a las masas el 20 y 21 de septiembre para impedir, sin lograrlo, que se llevara a cabo la Operación Anubis.

Los exmiembros del Govern que no están en Bruselas duermen en la cárcel (las mujeres, en Alcalá Meco y los hombres en Estremera) desde el 2 de noviembre.