Política
Isabel Martín, alcaldesa de Paiporta. PD

La historia tiene todos los ingredientes para convertirse en un culebrón que provocará todo tipo de chismes y chascarrillos. Un cóctel en el que convergen caciquismo, alcobas, enchufismos y una persecución por cumplir simplemente la ley.

El relato se sitúa en la localidad valenciana de Paiporta. Isabel Martín, alcaldesa y Beatriz Jiménez, concejal de Policía, ambas de Compromís, han iniciado una caza y captura de un agente de la policía local, oficial para más señas, porque se habría tomado un descanso que, según la regidora, no tenía justificación.

Pero lo motivos que hay detrás de esta persecución poco o nada tienen que ver con el café que el agente se tomó.

Siempre, según el relato del propio oficial, todo viene porque este agente formaba parte de tribunal que examinó, entre otros, al supuesto amante de la concejal de Policía, un aspirante a la Policía Local que no superó el proceso selectivo. La relación se probó con los datos gráficos que aportó un detective privado.

Desde ese momento, comenzó un acoso al oficial de Policía por no aprobar a ese candidato y la alcaldesa hizo causa general llegando a publicar en el Boletí Oficial del Estado que al agente se le suspendía por "tomarse un descanso en el establecimiento sin ninguna causa justificada".

De hecho, la alcaldesa le ha abierto un expediente con falta grave, lo que podría suponerle una suspensión de empleo y sueldo de hasta seis años.