Política
Margarita Robles. PD
La madre aporta nuevas pruebas y pide que declaren ambas, tras haber quedado archivado el turbio asunto

Un asunto de lo más turbio, que aunque fue archivado judicialmente en 2016, puede jugarle una mala pasada a la portavoz del PSOE en el Congreso, Margarita Robles, así como a Núria de Gispert, expresidenta del Parlamento de Cataluña. (La endemoniada Núria de Gispert revela datos de la hija pequeña de Albert Rivera).

Y es que la presunta víctima del mismo, una madre a quien tras el parto le dijeron que había tenido un niño muerto, -aunque al parecer era una niña y fue dada en adopción-, acaba de aportar nuevas pruebas para intentar reabrirlo. Se llama Clara Alfonsa Reinoso, quien ha pedido que se llame a declarar a ambas políticas. (El 'aparato' del PSOE airea el currículum de Margarita Robles para recordarle a quién debe su carrera).

Según da cuenta el semanario 'Interviú'  la juez de Menores que la tuteló mientras estaba embarazada fue Margarita Robles.

Tras el parto, le dijeron que había tenido un niño muerto. Pero era una niña y fue dada en adopción a una pareja de amigos del hermano de Núria de Gispert, expresidenta del Parlamento de Cataluña, que por entonces era un alto cargo del Departamento de Justicia. Clara pide que ambas testifiquen para aclarar su relación con el caso.

Así lo sostiene Reinoso en el escrito que acaba de presentar en el Juzgado de Instrucción 22 de Barcelona para que se reabra su caso, uno de los más emblemáticos para el colectivo de niños robados. Porque, 26 años después de dar a luz a un niño muerto, según le contó la ginecóloga, Clara encontró la verdad: que había tenido una niña y no un varón, que no había fallecido, sino que fue entregada en adopción sin el consentimiento de la madre.

Ahora, según se hace eco 'EsDiario', esta mujer incorpora a la causa nuevas pruebas, que según su abogado Guillermo Peña apuntan a personajes muy conocidos de la política, como son Margarita Robles, ahora portavoz parlamentaria del PSOE, y Núria de Gispert, expresidenta del Parlamento de Cataluña con Artur Mas.

Fue Margarita Robles quien ordenó, el 18 de mayo de 1987 poner bajo tutela a Clara Alfonsa, de 14 años, embarazada, por los graves problemas que sufría la menor en su familia: el padre, alcohólico, y la madre, "analfabeta, que trabajaba en una barra americana", consta en la querella de Clara, que entiende que la medida de la juez de internarla en la Casa de la Jove -institución benéfica católica que atendía a jóvenes con problemas- fue acertada.

Sin embargo, el 10 de julio de 1987, tres semanas después de dar a luz, Margarita Robles decretó el final de la tutela para Clara. "El Tribunal de Menores me dejó absolutamente desamparada, en la calle. Una vez que tuve a mi hija y que me engañaron diciendo que era un niño y que nació muerto, les debía correr prisa quitarme de en medio, no fuera a ser que me enterara de la trama y reclamara a la niña", explica a Interviú.

Pero no es por este motivo por el que reclama al juzgado que interrogue a Margarita Robles en calidad de testigo, sino porque considera Clara que el tribunal que dirigía entonces la hoy diputada socialista "fue el nexo de unión" de todos los implicados de la presunta trama, desde las asistentes sociales que la custodiaron hasta los abogados que tramitaron la adopción de su hija.

Es más, según el letrado Guillermo Peña, el tribunal dirigido por Robles en 1987 "podría ser el epicentro" de la supuesta trama que acabó dando en adopción al bebé de Clara, y por eso pide que testifique la portavoz socialista.

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