Política
Rubén Múgica. Agencias

Rubén Múgica es el abogado y víctima del terrotismo por el asesinato de su padre, que representará a Covite (Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco) en el juicio que se seguirá en abril en la Audiencia Nacional contra los agresores de los dos guardias civiles y sus respectivas parejas en Alsasua el 15 de octubre de 2016.

Solo en una ocasión había representado Múgica a la asociación que preside Carmen Ordóñez, y este nuevo reto al que se enfrenta consiste en demostrar que los hechos corresponden a un delito de terrorismo frente a la tesis de la 'trifulca de bar' que defienden los ocho jóvenes imputados y que cuentan con el apoyo de las instituciones nacionalistas de Navarra y el País Vasco.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicita 50 años de cárcel para seis de los encausados por cuatro delitos de lesiones terroristas (12,5 por cada uno), 62,5 para otro al añadir el delito de amenazas terroristas y 12,5 para un último procesado por amenazas de carácter terrorista.

Escribe José Mari Alonso en El Confidencial que Covite, que participa como acción popular en el proceso, ha decidido designar a Múgica por su experiencia en casos de terrorismo en la Audiencia Nacional y por la "complejidad" y "relevancia" del proceso.

Se juzgan unos hechos que, para el colectivo de víctimas, trascienden las fronteras locales de Alsasua, ya que constituyen la prueba más concluyente de que "las actitudes de fanatismo y odio" siguen muy vigentes en la sociedad vasca y navarra después del fin de la actividad armada decretada por ETA en 2011. Como asociación de víctimas, Covite tiene derecho por ley a asistencia jurídica gratuita, de la que se ha valido en innumerables ocasiones, caso de las denuncias por recibimientos a expresos de ETA a su salida de la cárcel, pero en esta ocasión "no ha habido dudas" para recurrir a Múgica de cara a la representación legal en el juicio que se celebrará del 17 al 27 de abril. A su experiencia como abogado penalista se añade además su "compromiso" con la asociación. "Para nosotros es una garantía", resalta Ordóñez.

Para Múgica, este encargo, aprobado por la junta de la entidad justo antes de las pasadas navidades, tiene un "especial significado" por su condición de víctima del terrorismo desde que en 1996 ETA asesinara a su padre, el histórico dirigente socialista Fernando Múgica.