Política
Forn, Cuixart y Sànchez. EP
Los expresidentes de la ANC y de Òmnium Cultural han comparecido este jueves ante el Tribunal Supremo para dar su propia versión de lo ocurrido durante el procés y tras haberse negado a declarar ante el juez en anteriores ocasiones

El instructor en el Tribunal Supremo de la causa por presunta rebelión durante el procés que concluyó con la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) de Cataluña, Pablo Llarena, escucha este 11 de enero de 2018 por primera vez la versión sobre lo sucedido de boca del exconsejero de Interior de la Generalitat Joaquim Forn y de los líderes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

El juez Llarena cita como testigos al coronel Pérez de los Cobos, al exjefe de los Mossos y a cuatro exconsellers.

Jordi Sánchez ha sido el primero en comenzar a declarar, a las 09:45 horas. El expresidente de la ANC y diputado electo de Junts per Catalunya ha reconocido ante el juez que el referéndum del 1 octubre fue ilegal, según fuentes presentes en la declaración, que añaden que ha renunciado expresamente a la unilateralidad llegando a afirmar que renunciará a su escaño si se opta por esta vía en el camino hacia la independencia.

También ha afirmado que desde febrero de 2015 hubo una hoja de ruta con ANC, Omnium, ERC y Convergencia Democrática de Cataluña.

Su declaración ha concluido sobre las 12:10 horas, un interrogatorio de casi dos horas y media en el que el exlíder de ANC ha manifestado que nunca llamó a la violencia en las movilizaciones que se realizaron en relación con el "procés" en Cataluña y que no cree en la unilateralidad como vía para alcanzar la independencia, hasta el punto de que renunciaría, de insistirse en esta vía, al escaño que logró tras ser situado en el número 2 de la lista de Junts per Catalunya, tras Carles Puigdemont.

El instructor de la causa por rebelión, sedición y malversación de fondos públicos ha realizado un receso de unos diez minutos tras ha comenzado la declaración del líder de Ómnium Cultural, Jordi Cuixart, por lo que el último en declarar este jueves será el exconsejero del Interior Joaquim Forn.

Se trata de la por primera vez el líder social ha expuesto su versión su versión sobre los hechos del denominado 'procés' que culminaron en la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) de Cataluña el pasado 27 de octubre ante las preguntas de los fiscales Fidel Cadena y Jaime Moreno, mientras que ha rechazado responder a las preguntas que le ha realizado el abogado de la acusación popular ejercida por el partido político Vox, según las mismas fuentes.

La declaración de Sánchez se ha centrado participación en el asedio a la Consejería de Economía de la Generalitat que dificultó la realización de un registro judicial en esta dependencia el pasado 20 de septiembre.

El exlíder de ANC ha insistido en que tanto él como Cuixart y el diputado y cantante Lluis Llach, pidieron a los concentrados que se fueran a casa desde un escenario instalado en el lugar, pero no encima de los coches de la Guardia Civil allí instalados.

Así, ha insistido en que nunca hubo sensación de ambiente violento, que había grupos de música y todo se desarrolló en un tono lúdico, si bien ha reconocido que pudieron cometerse actos vandálicos.

Tras concluir Sánchez, el instructor de la causa por rebelión, sedición y malversación de fondos públicos ha celebrado un receso de unos diez minutos tras el cual ha comenzado la declaración de Cuixart.

Cuixart, más radical

El líder de Ómnium Cultural, por su parte, ha manifestado ante el magistrado que por la vías utilizadas hasta ahora no se va a lograr la independencia y que el único referéndum válido será el que convoque el Gobierno de España, según han señalado fuentes presentes en la declaración.

"El único referéndum por la independencia será el que convoque el Gobierno de España".

Cuixart ha declarado durante hora y media y, al igual que hiciera un poco antes Sánchez, ha renunciado a la vía unilateral para a consecución de la independencia. No obstante, al contario que éste, Cuixart ha indicado no obstante que no quiere participar en política y ha recordado sus "profundas convicciones pacifistas".

Según las mismas fuentes, Cuixart ha sido aún más contundente que Sánchez en sus manifestaciones y ha llegado a decir que la declaración de independencia del pasado 27 de octubre fue "simbólica".

Además, ha manifestado que siempre ha estado en contra de la violencia, que no es político ni quiere participar en política y que actúa desde sus profundas convicciones pacifistas. Sobre las movilizaciones de la organización que preside, Cuixart ha dicho que nunca han buscado coaccionar al Estado, o vulnerar la ley sino hacer pública la opinión de la gente.

Tras su declaración ha comenzado la del exconsejero de Interior de la Generalitat Joaquim Forn, el último de los tres investigados en prisión citados para hoy por el instructor de la causa.

Los tres investigados han sido trasladados a primera hora de la mañana a los calabozos de la Audiencia Nacional. Forn llegó a las dependencias judiciales -cercanas al Supremo, que carece de calabozos- sobre las 08:55 horas procedente de la prisión de Estremera, mientras que Sánchez y Cuixart lo hicieron casi media hora más tarde procedentes de Soto del Real, informaron fuentes jurídicas.

Los tres se encuentran en prisión preventiva y pidieron expresamente declarar ante el magistrado ya que en anteriores comparecencias judiciales o bien se han negado a contestar o lo han hecho únicamente para expresar sus intenciones futuras de cara a conjurar su permanencia en prisión.

Los abogados tienen previsto volver a pedir por escrito al instructor Llarena la excarcelación de sus clientes y estos documentos serán entregados entre hoy y mañana, por lo que la decisión de Llarena al respecto no se conocerá hasta los próximos días.

El abogado de Sánchez, Jordi Pina, ha aprovechado su comparecencia ante el juez para reiterar la petición de libertad de su cliente.

A las puertas del Supremo se ha concentrado una delegación de dirigentes de ERC y PDeCAT, encabezada por Joan Tardá, Jordi Xuclá y Francesc Homs, para arropar a los investigados.

Tardá se ha mostrado "pesimista" sobre la puesta en libertad porque ya se ha decidido mantenerlos en la cárcel como "rehenes políticos".