Política
Ignacio González con Cristina Cifuentes. EP
La presidenta dice que lo declarado por Granados es “un cúmulo de falsedades y un grave atentado contra su honor y su imagen”

Tremendo es el rencor y dura mucho más que el cariño. Quien lo dude, que escuche detenidamente lo que ha declarado este 12 de febrero Paco Granados ante el juez.

El exconsejero madrileño ha revelado durante su declaración ante el juez que el ex presidente de la Comunidad y su sucesora, Ignacio González y Cristinas Cifuentes, existió una "relación" de carácter "sentimental".

Cifuentes está casada y tiene dos hijos: Cristina y Javier. Su marido, Francisco Javier Aguilar Viyuela es arquitecto. Los cuatro residen juntos en un piso alquilado en el centro de Madrid.

Ella, que tiene 53 años, se ha apresurado a responder y se ha mostrado tajante:

"A mí me da igual lo que diga Granados. Ese presunto delincuente está intentando librarse de la cárcel como sea".

El que fuera secretario general del PP y exconsejero de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, presunto cabecilla de la trama Púnica, no solo responsabiliza a Esperanza Aguirre de la financiación irregular del partido en Madrid sino que pone en un aprieto a la actual presidenta de los madrileños.

Y no porque le atribuya en este caso un asunto de corrupción, sino porque es una mujer casada, el mismo estado civil que Ignacio González, cuya esposa, Lourdes Cavero, salpicada con el escándalo, ha sido su principal apoyo tras su implicación en las tramas de corrupción.

Hasta ahora no ha habido respuesta ni de de Cifuentes ni de González, pero es probable que lo nieguen y hasta que inicien acciones penales contra el que fuera secretario general del partido en Madrid.

Por otra parte, Granados deberá probar estas acusaciones que, más allá de simple cotilleo, de ser ciertas llevarían implícitas connotaciones políticas y probablemente procesales, dada la situación en que se encuentra el predecesor de Cifuentes.

Francisco Granados ha implicado a la presidenta de la Comunidad de Madrid en la financiación ilegal del PP durante la campaña electoral del año 2007.

El ex consejero madrileño ha asegurado ante el titular del Juzgado Central de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón que Cifuentes era la mano derecha del expresidente madrileño, Ignacio González, en la financiación del partido.

Granados ha asegurado al juez que González y Cifuentes "mantenían un relación sentimental conocida por todos".

En su declaración ha apuntado que Esperanza Aguirre e Ignacio González designaban a todos lo cargos de la Comunidad de Madrid y el PP regional.

Granados ya pidió la imputación Cifuentes a través de un escrito alegando que la presidenta madrileña fue secretaria de Política Territorial en el Partido Popular de Madrid desde 2004 hasta el 2008 y en las elecciones autonómicas y municipales de 2007 fue además la responsable de dirigentes y movilización del Comité de campaña electoral del PP de Madrid.

El juez de Púnica no puede citar como investigada a Cifuentes, o si lo hace, tendría que inhibirse, ya que Cifuentes está aforada.

Recordemos que la UCO señalaba ya el pasado mes de mayo a Cifuentes por los contratos de la cafetería en la Asamblea de Madrid, más tarde exculpada.

La presidenta de la Comunidad de Madrid estuvo hace pocos días con Bertín Osborne en Telecinco, donde desveló que, pese a ser miembro del Partido Popular, sus costumbres distan mucho de las que se les suelen atribuir a los militantes de su partido: por ejemplo, que lleva cinco tatuajes, que es republicana o que es agnóstica.