Política
La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin: vacaciones en Roma2

"Suspensión temporal de la convivencia", con esta escueta frase comunicaba oficialmente la Casa Real lo que desde hacía semanas venían adelantado los medios de comunicación: la separación y posterior divorcio de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar, entonces Duques de Lugo.

Años después la situación ha cambiado. La Familia Real se ha reducido únicamente al Rey Felipe, la Reina Letizia, la Princesa y la Infanta y todo por culpa de los protagonistas de esta noticia: la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin y sus imputaciones en el ‘caso Nóos'.

Conocida la sentencia que confirma que Urdangarin podría entrar en prisión la próxima semana (aprovechando por cierto la ausencia de los Reyes en viaje oficial a Estados Unidos), Cristina de Borbón podría tomar una drástica decisión. Según aseguran a Periodista Digital fuentes cercanas al entorno de la pareja, la Infanta podría anunciar a Iñaki su separación matrimonial e iniciar los trámites del divorcio.

Una decisión basada lógicamente en los más de dos años efectivos de cárcel a los que tendrá que hacer frente su marido y en el daño de imagen que representa para su familia. Quienes apuntan a esta posibilidad aseguran también a Periodista Digital que Cristina de Borbón trasladaría su residencia de Ginebra a Madrid, donde se instalaría para estar cerca de su familia.

Pero en el divorcio, siempre según señalan las fuentes consultadas, no solo pesaría la situación penitenciaria de Urdangarin, lógicamente mucho tendría que ver el grave deterioro de las relaciones y la tensión y habituales discusiones de la pareja en los últimos tiempos.

Las mismas fuentes señalan que todo ello, junto al daño objetivo que supone para la Casa Real el ingreso del esposo de la Infanta en la cárcel, habría provocado la firme decisión de la Infanta Cristina de acabar con el matrimonio después de 21 años. Cristina y Urdangarin tienen 4 hijos en común y la Infanta trata de preservar de todo el terremoto mediático derivado del ya ingreso de su padre en prisión.

Para apartar a sus hijos de los periodistas la Infanta podría entonces permanecer en Ginebra donde trabaja en una de las Fundaciones de Agá Khan, amigo personal de su padre el Rey emérito Juan Carlos I.