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La primera ministra británica, Theresa May, comunicó este martes 18 de abril de 2017 que solicitará al Parlamento la convocatoria de elecciones anticipadas para el jueves 8 de junio y aseguró que el país necesita estabilidad, en una inusual comparecencia frente a su residencia en el número 10 de Downing Street.

Sucede que para esa fecha ya estaba anunciado y más que cerrado el viaje de Estado de los Reyes al Reino Unido, que fue aplazado una vez en el pasado por encontrarse España sin Gobierno.

En cualquier caso a May le ha dado igual la coincidencia. Para más inri el feo se produce en plena escalada de tensiones entre España y Gran Bretaña por la situación en la que quedará Gibraltar tras el Brexit.

Felipe VI y Doña Letizia tenían previsto estar en el país vecino entre el 6 y el 8 de junio, invitados por Isabel II. El viaje pretendía confirmar al más alto nivel posible "la excelencia e intensidad de los lazos y relaciones bilaterales" entre España y el Reino Unido.

Se desconoce si el adelanto electoral conllevará la cancelación de la visita por segunda vez. Es posible, dado que el Gobierno británico está obligado a mantener un perfil bajo en las semanas previas a los comicios con el fin de garantizar que no aprovecha su posición para sacar ventaja a sus rivales políticos.

En ese periodo, denominado purdah, y que suele comprender las seis semanas previas a las elecciones, el Ejecutivo reduce su actividad de manera notable. Recibir la visita de un mandatario extranjero para poner en valor la relación bilateral entre España y el Reino Unido en plena negociación del Brexit casaría mal con la neutralidad que se espera del Gobierno británico en esos momentos.

May solicitó formalmente a la Unión Europea el inicio de las conversaciones para el Brexit el pasado 29 de marzo, después de que los británicos decidieran en el referéndum del 23 de junio de 2016 por un 52 por ciento que querían abandonar la Unión Europea.

Sin embargo, desde el Gobierno británico se había descartado la convocatoria de elecciones antes de la siguiente cita con las urnas, prevista inicialmente para 2020.

Las comparecencias frente al 10 de Downing Street suelen reservarse para hacer grandes anuncios. May solo había hablado en este lugar tras suceder a David Cameron como primer ministro, mientras que éste hizo desde allí el anuncio de su dimisión tras el fracaso del referéndum sobre el Brexit.