Política
Montero, Garzón y los de Unidos Podemos registran la moción de censura para "sacar al PP del Gobierno". PD
La 'Yoko novia' de Iglesias convierte la moción de censura al PP en un picnic donde sólo faltó la tortilla de patatas

La moción de censura de Podemos, la mayor exigencia de responsabilidades políticas que se puede lanzar contra un presidente del Gobierno, ha cobrado cuerpo por ribetes circenses, pero ya tiene el sello del Registro del Congreso de los Diputados (La 'Yoko novia' de Iglesias convierte la moción de censura al PP en un picnic donde sólo faltó la tortilla de patatas).

Ha sido presentada este 19 de mayo de 2017 por la portavoz parlamentaria, Irene Montero, acompañada de otros cinco diputados pero sin rastro del líder del partido, Pablo Iglesias, aunque es el candidato a presidente contenido en la moción.

Ha sido la dirección del grupo parlamentario la que adoptó la decisión de que fuera el líder del partido el que encabezara la iniciativa.

Una cuestión que no fue sometida a la militancia ni al Consejo Ciudadano de Podemos pero que Montero ha justificado en que «siempre hemos visto claro que era Pablo Iglesias la persona más preparada y con más apoyo popular para sacarla adelante».

El registro ha activado la cuentra atrás para el debate que se producirá con el nuevo secretario general del PSOE ya elegido, tal y como quería Iglesias para fabricarse la imagen de una única alternativa al PP.

Montero lo ha demostrado esta mañana al incluir como uno de los ejes de su argumentario que los socialistas estarán sosteniendo a Mariano Rajoy si no apoyan su moción de censura.

«Queremos lanzar el mensaje de que hay una alternativa fuerte de país, una alternativa que no tolera más prácticas corruptas y una alternativa seria y firme que permite decir que aquí y ahora se puede echar al PP».

Un argumento que, como subraya Ana I. Sánchez - anaisanchezabc en 'ABC', coloca a Podemos ante una clara incongruencia, dado que el pasado mes de marzo votó en contra de la investidura del socialista Pedro Sánchez.

De hecho, fue necesario preguntar hasta tres veces a Montero si su formación sostuvo entonces el PP antes de que contestara la cuestión. Lo hizo justificando que Podemos no estaba de acuerdo con el pacto suscrito entre el PSOE y Ciudadanos.

Sin embargo, la portavoz morada no otorga ahora a los socialistas la potestad de no compartir el programa de su moción de censura. Un texto que, para contentar las exigencias de ERC, incluye la declaración de España como un estado plurinacional. Los independentistas catalanes han exigido este inciso para apoyar a Iglesias.

«España, como revela su historia, es plurinacional y así lo ha demostrado cada vez que ha podido expresarse libremente».

«No asumir el reto democrático de la plurinacionalidad y encastillarse en un búnker autoritario significa, sencillamente, no entender España».

Montero lanzó su discurso durante una rueda de prensa con micrófono y altavoz preparada inusualmente en el patio del Congreso, donde habitualmente se realizan declaraciones imprevistas ya que la Cámara Baja dispone de varios espacios acondicionados en el interior para ofrecer ruedas de prensa.

Eligió este ambiente para aprovechar el sol primaveral que esta mañana bañaba Madrid en un intento de reforzar esa imagen de esperanza del cambio en la que Podemos se quiere embutir. No le ha podido sacar todo el provecho que esperaba ya que el novedoso montaje no estaba bien ajustado y el sonido se interrumpió en varias ocasiones.

El registro de la iniciativa obliga ahora a la Mesa de la Cámara Baja a tramitarla, y a su presidenta, Ana Pastor, a buscar fecha para debatirla si como parece, reúna los requisitos señalados en el Reglamento.

La fecha elegida será ya en junio dado que, como mínimo, deben transcurrir cinco días entre la presentación y la votación y el Congreso se encuentra inmerso en la tramitación de los nuevos Presupuestos Generales del Estado. Ninguna otra iniciativa, ni siquiera la moción de censura, tiene preeminencia sobre estos.