Política
Mariano Rajoy (PP) en el Congreso de los Diputados. DM
Más de la mitad de las pensiones perciben menos que el Salario Mínimo

El Gobierno de Rajoyt guardaba un as en la manga para aprobar los Presupuestos si las negociaciones con el PNV y el diputado canario Pedro Quevedo se torcían.

El PP en el Congreso y la Gestora del PSOE pactaron la abstención de este último partido en las Cuentas a cambio de un incremento del 2% de las pensiones mínimas. Ese movimiento socialista solo se hubiera producido en la segunda quincena del mes de junio, tras concluir el cónclave interno del primer partido de la oposición y en la última votación sobre las Cuentas en el pleno del Congreso. Las Cuentas afrontan desde hoy otra votación definitiva.

Así lo confirman este 29 de mayo de 2017 fuentes de la dirección del Grupo Popular en la Cámara Baja a elEconomista, explicando que el triunfo de Pedro Sánchez en las primarias socialistas del pasado domingo 21 de mayo ha frustrado cualquier posibilidad de entendimiento.

Ese acuerdo se fraguó hace semanas, y es similar al que el PSOE arrancó en diciembre al Gobierno para elevar un 8% el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a cambio del apoyo al techo de gasto.

Una victoria de Susana Díaz, que parecía descontada por parte de la Gestora, y en buena medida por el Gobierno y el PP, hubiera propiciado el pacto perfecto. El equipo de Díaz, a través de una abstención, se hubiera apuntado una revalorización del 2% de las pensiones mínimas, en un momento en el que hasta 5 millones cobran cuantías inferiores a los 707 euros mensuales del SMI.

Ese alza, además, hubiera sido la más elevada desde el año 2009, pues en 2010 la partida se congeló y desde 2012 sufrió incrementos interanuales del 0,25%.

Quedaba negociar, aún así, si esa subida del 2%, que multiplicaba por 8 la del 0,25% que el Ejecutivo ha aprobado para este año, hubiera afectado a todo ese colectivo o la horquilla se hubiera situado por debajo.

Cabe recordar en este punto que el sistema de la Seguridad Social arrojó un déficit de 17.000 millones de euros a finales de 2016 y el Ministerio de Hacienda, ávido controlador del déficit público, hubiera controlado muy de cerca el margen a aplicar. Las fuentes del Grupo Popular recuerdan, en este sentido, que la mera incorporación de los nuevos jubilados al sistema durante un solo año le cuestan al erario público más de 3.500 millones de euros.

Los Presupuestos salen sin el PSOE

Pese a que la victoria de Sánchez sobre Susana Díaz haya trastocado todos esos planes, el Gobierno tiene atados los Presupuestos Generales del Estado de 2017 con el apoyo, en última instancia, de los diputados de Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canaria. Una mayoría por la mínima, de 176 diputados frente a los 174 parlamentarios que previsiblemente votarán en contra (PSOE, Podemos y sus confluencias, ERC, PdeCAT y Bildu).

De cualquier manera, el pacto con Susana Díaz hubiera permitido a Mariano Rajoy exhibir una mayoría mucho más amplia ante Bruselas, que mira recelosa los problemas de gobernabilidad en España y el parón reformista por la pírrica victoria electoral del PP y su dificultades en el Parlamento.

La abstención del PSOE hubiera arrojado una votación presupuestaria de 175 o 176 votos a favor; 84 u 85 abstenciones, en función del voto final del diputado de Nueva Canarias Pedro Quevedo; y apenas 90 votos en contra, concentrados en partidos "situados en la radicalidad", como Podemos; o directamente "contrarios a España", como ERC, Bildu y el PdeCAT.