Política
Toni Cantó y Manuela Carmena.

Ya se sabe que a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, no le gusta que haya tantos presos en las cárceles. En un contexto en el que el terrorismo golpeaba con toda su crudeza, la candidata a alcalde tomó algunas de sus decisiones más polémicas con presos de ETA y GRAPO.

En diciembre de 1992 la juez Carmena acordó la libertad condicional del etarra Manuel Azkárate por padecer una enfermedad esofágica que ya sufría cuando cometía atentados. "Semanas después el terrorista comparecía en una rueda de prensa para proclamar que no se arrepentía de sus crímenes. Incluso reconoció que se le había ofrecido acogerse a las medidas de reinserción y que lo había rechazado", recordó ABC.

La alcaldesa siempre va a su bola. Sobre la consulta independentista de Cataluña llegó a decir no es ilegal. Incluso apoyó un acto en favor del derecho a decidir en el Matadero.

Ahora ha calificado de "enormemente perjudicial para el diálogo" el ingreso en prisión acusados de sedición de los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sánchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, decretado este 16 de octubre 2017.

Y el que ha estado al quite ha sido el diputado de C's, Toni Cantó, que parecía que la estaba esperando con un afilado tuit entre los dientes: