Política

Les ha dado hasta en el velo del paladar a sus descaradas señorías.

Acostumbrada a lidiar con Gabriel Rufián y a mediar en los careos entre Pablo Iglesias y Rafael Hernando, Ana Pastor ha dejado en lo que va de legislatura muestras suficientes de buena paciencia.

Lo de este 30 de noviembre de 2017 ha sido, sin embargo, inédito. La presidenta del Congreso de los Diputados ha tenido que llamar la atención a sus señorías después de que, en plena sesión, hubiera al menos tres «corrillos» diferenciados.

Tras dejarse caer sobre el respaldo de su escaño, Ana Pastor ha encendido el micrófono para dirigirse al hemiciclo visiblemente molesta:

«Señorías, será la última vez en la mañana que mande guardar silencio. Guardar silencio es silencio.

No que haya veinte tertulias a la vez en el hemiciclo. Es una falta de respeto absoluto al orador y es imposible estar horas en esta tribuna escuchando el murmullo permanente.

Así que, por favor, señorías, si quieren tertulia, salgan del hemiciclo y hagan la tertulia fuera».