Política
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España (PP). EF

Mariano Rajoy está dispuesto a hablar sobre la reforma de la Constitución, pero sigue poniendo dos condiciones básicas: que haya consenso amplio y que, en ningún caso, sirva para "contentar a quienes, como los independentistas, la quieren liquidar".

En declaraciones a los periodistas en el Congreso antes de asistir a la recepción con motivo del Día de la Constitución este 6 de diciembre de 2017, el jefe del Ejecutivo ha mostrado su orgullo por lo que ha representado la Constitución de 1978, ha resaltado su plena vigencia y ha aprovechado para defender la aplicación del artículo 155 ante los pasos de los soberanistas en Catalunya.

Sobre el artículo que ha permitido la intervención de la Generalitat, Rajoy ha asegurado que es "plenamente constitucional y democrático", que existe en todos los países del entorno de España y que sólo se usa en circunstancias excepcionales de ataque a las normas que rigen la vigencia.

Pero pese a esa vigencia de la Constitución, ha asumido que hay partidos que defienden su reforma y ha recordado que ya se han realizado cambios en dos ocasiones porque había "una idea clara de lo que había que hacer".

"Por tanto, puede volver a reformarse en el futuro cuando haya una idea clara de lo que haya que hacer", ha añadido antes de reiterar la disposición del PP a hablar sobre esa reforma.

Pero siempre, ha precisado, que no tenga por objeto "contentar a aquellos que lo que quieren es liquidar la Constitución y que han afirmado que no están dispuestos a cumplirla de ninguna de las maneras".

"Para eso -ha dicho- no se hace tampoco de ninguna de las maneras ninguna reforma de la Constitución".

Al plantearle si tal y como pide el líder del PSOE, Pedro Sánchez, será posible abordar la reforma de la Constitución en el plazo de seis meses, ha recalcado que él ha dicho que está dispuesto a hablar.

Y ante la pregunta de si la presente legislatura será la de esa reforma constitucional, ha señalado que es muy difícil saberlo y ha reiterado su disposición a dialogar pero con matices.

Así, ha reiterado que no aceptará de ninguna manera que se rompa la soberanía nacional, que se conozca claramente qué se quiere reformar y que se logre un consenso muy generalizado como hubo en 1978. "Una Constitución por mayoría no se puede reformar. Eso es un disparate. Ni aquí ni en ningún otro lugar del mundo", ha recalcado en defensa de un amplio consenso.

Sobre Puigdemont: "Que haga lo que quiera"

Posteriormente, Rajoy se ha referido en conversaciones informales con periodistas a la campaña catalana.

Ha subrayado que su tarea será trabajar para conseguir que tras el 21 de diciembre haya un gobierno que respete la ley, y ha asegurado que le trae "sin cuidado" si el expresidente catalán Carles Puigdemont vuelve a España antes de esa fecha.

"Que haga lo que quiera", ha respondido..

Rajoy ha asegurado sentirse "muy tranquilo", y ha recordado que en España hay separación de poderes cuando se ha planteado la cuestión de los efectos que puede tener en la campaña electoral que Puigdemont regrese y sea detenido o ingresado en prisión por orden del juez. Y ha subrayado que cualquier ciudadano, ya sea "presidente o conserje", está "sometido a la ley".

Además, el jefe del Ejecutivo no ha querido especular sobre los resultados que puedan arrojar las urnas en Catalunya. Y a la pregunta de a quién prefiere de presidente de la Generalitat, si al socialista Miquel Iceta o a la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, sentencia: "Yo, Albiol".

Con un gesto encogiéndose de hombros ha respondido ante la posibilidad de que el PP pudiera respaldar a Iceta al frente de la Generalitat, y con un "¿por qué, no?" ha contestado si sería imposible que apoyara a Arrimadas para ese cargo.

En este sentido, ha puesto en valor que ha sido el único partido constitucionalista que ha dejado clara voluntad de pactos posterior a las elecciones.

Se reivindica como candidato

Pero no solo la reforma constitucional y Catalunya han copado las conversaciones de Rajoy con los periodistas. El líder del PP ha vuelto a reivindicar su derecho a presentarse a la reelección cuando se vuelvan a celebrar elecciones generales, algo que ha dicho que espera que no ocurra hasta agotar la legislatura.

"¿Qué debate es ese? ¿Por qué no me voy a volver a presentar? No he hecho nada malo", ha bromeado.

Rajoy ha asegurado que no se le ocurre otro escenario que no sea el de agotar la legislatura aunque el PP tenga 137 diputados y lo tenga que pactar y consensuar todo, como por ejemplo los presupuestos. Y espera abordar ese debate, el de las cuentas del Estado, a partir de enero, una vez celebradas las elecciones catalanas del 21 de diciembre.

También recuerda los diputados que tiene al explicar que es necesario el consenso con el PSOE para reformar el modelo de financiación autonómica.

"Espero que el Partido Socialista quiera, porque yo con 137 no puedo".

No ha desvelado Rajoy si ha hablado de esta cuestión con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, con quien ha mantenido después una breve conversación.