Política

Ni educación, ni buenas formas, ni finura. Más basta que unas bragas de esparto.

No han reparado los tertulianos, comentaristas y analistas políticos en el detalla, con la excepción quiza de los frikies de 'Zapeando', que en esto de pillar pifias se las pintan solos, pero lo de Irene Montero en los pasillos del Congreso ha sido bastante ordinario.

La portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados, que ve un micrófono y se tira a hacer declaraciones, no se había preparado la lección y cuando se topó con los periodistas, llevada por su afición a hablar, metió la pata hasta el corvejón al opinar sobre el polémico traslado de las 43 obras del Monasterio de Sijena.

Estás llevaban más de 40 años en el Museo de Lérida y han sido devueltas por orden judicial a Aragón, de donde son originarias y de donde salieron sin atenerse en todo a la legalidad.

Lo que no debía saber Irene Montero es lo que opinan sus jefe Pablo Iglesias y los suyos al respecto. Pero se lanzó de morros:

"Nosotros pensamos que esos bienes tendrían que estar donde deben estar. Creemos que son bienes que estaban en Aragón y que son propiedad, o deberían serlo, de Aragón, y que pensamos que deberían estar ahí".

Cierto que lo explicó titubeante y se quedó mirando al corrillo de periodistas, pero se quedó tan pancha.

Lorena Castell, en 'Zapeando', rescató el momento este 12 de diciembre de 2017:

"Hay políticos que con tanto lío no saben lo que defiende su partido".

A continuación, pusieron la imagen de una periodista de La Sexta que justo al lado, cuando Irene Montero había soltado lo suyo, mostró su asombro por sus declaraciones: "Decir esto con las elecciones catalanas...".

Montero tragó saliva:

"Pues a lo mejor la he cagado y me dicen mis compañeras, no sé...la he cagado".

Fina como es esa, mientras abandonaba la escena, le seguía preguntado a una de sus asesoras: "¿La he cagado? ¡Tu crees que la he cagado?".

Frank Blanco en plató le puso la puntilla:

"A lo mejor sus compañeros de partido catalanes no le han contado que ellos no están a favor de que las obras volvieran a Huesca, sino que se quedaran en Cataluña, que es justo lo que ella acaba de decir".