Política
Don Juan Carlos I y Don Felipe

Otro follón en marcha con la Familia Real de fondo, y con tintes navideños para darle más dramatismo si cabe. Por si fuera poco la ruptura de las relaciones entre el Rey Felipe VI y doña Letizia con el matrimonio compuesto por la hermana del Monarca, la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, se suma al enrarecido ambiente Juan Carlos I.

Según publica la revista 'Más y Más', el rey emérito "estaría muy ilusionado con la idea de que se organizase en su nombre una celebración oficial, similar a la que tuvo lugar en Oslo para festejar el 80 cumpleaños del que fuera su rey, Harald de Noruega".

Tal y como recoge la citaba revista, haciéndose eco 'EsDiario', "Juan Carlos I se lo ha confesado a sus amigos más cercanos, que consideran que es el momento adecuado para rendirle un sentido homenaje por sus 40 años de trayectoria impecable y duro trabajo al frente de la Corona de España".

En cambio, el actual jefe del Estado, su hijo, Felipe VI, no encuentra demasiado brillante la idea de organizar algo de una forma tan oficial y ostentosa. La Monarquía de Felipe y Letizia se está caracterizando, entre otras cosas, por la austeridad: el Rey apenas es noticia, y Letizia, que lo es a cada paso que da, se ha convertido en la Reina de la bisutería y el reciclaje estilístico, algo que el pueblo español agradece.

"Sus deseos no estarían en consonancia con los planes que tiene su hijo, Felipe VI, que prefiere que los festejos de este día tan importante para su padre se celebran en la intimidad del palacio de La Zarzuela, como ya viene siendo habitual en los últimos tiempos".

La salud de Juan Carlos I, con su edad y las operaciones que arrastra, se está resintiendo más de la cuenta en los últimos tiempos. Su círculo más próximo considera que el hecho de que el Emérito cumpla una edad tan redonda es el momento perfecto para brindarle un homenaje, en parte, bien merecido.

La "escapada" de Don Juan Carlos

No obstante, algunas voces apuntan que de no llevarse a cabo la celebración tal y como el Rey desea, la hará, pero en el extranjero, poniendo, de este modo y otra vez, tierra de por medio entre él y su familia. Una tendencia constante que el Emérito ha llevado a cabo en los últimos tiempos. Un ejemplo de ello han sido las pasado vacaciones: mientras que toda su familia se encontraba en Palma, él hacía vida entre Irlanda, Sanxenxo y Saint-Tropez.