Política
Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera.
Desplome de Unidos Podemos, que pierde 6,4 puntos y más de 1,4 millones de votos desde las generales de 2016

El diario 'ABC' publica este 15 de enero de 2018 una encuesta de GAD3 en el que PP y PSOE pierden su condición de únicos partidos hegemónicos de España.

Un sondeo realizado entre el 8 y el 11 de enero de este año que incluye distribución de escaños y que modifica sustancialmente el reparto de fuerzas entre los cuatro principales partidos de España (Alfonso Rojo: "Esperando a Rajoy con un 'cagazo' de padre y muy señor mío").

España podría estar ante un cambio de ciclo político de dimensiones parecidas a las de 1982, cuando la subida del PSOE y de AP acabó estrangulando al partido en el poder, la UCD, en plena descomposición.

 Ciudadanos sería en este momento el primer partido de España en número de votos, mientras que el Partido Popular retrocedería más de 8 puntos desde las elecciones de junio de 2016 y podría quedar por debajo de la barrera psicológica de los 100 diputados.

Desde 1982, los socialistas y los populares se han alternado en el poder, en un bipartidismo que sin ser perfecto ha funcionado a rajatabla, tras dejar en la cuneta al partido del Gobierno en la Transición, la UCD.

En las elecciones generales de 2015 ese bipartidismo se tambaleó, con la entrada en escena de Podemos y Ciudadanos. La evolución del primero ha sido un lento declive que parece no haber terminado aún, mientras que el partido liderado por Albert Rivera ha roto la baraja en estos últimos meses. Su victoria en las elecciones autonómicas de Cataluña podría ser solo el aperitivo de lo que se avecina en el conjunto de España.

Ciudadanos dobla el resultado que obtuvo en las urnas en el verano de 2016: del 13,1 por ciento pasaría ahora al 26,2 por ciento. Adelanta por primera vez a los dos grandes partidos, al menos en número de votos, porque el sistema electoral castiga su menor presencia en las circunscripciones pequeñas, y quedaría por detrás del PP y el PSOE en escaños del Congreso.

El sondeo de 'ABC' llega justo un día después que el públicado por 'El País', en el que Ciudadanos sería hoy, de celebrarse unas elecciones generales, el partido más votado (Ciudadanos adelanta al PP y al PSOE y sería hoy el partido más votado en España).

Según la encuesta de Metroscopia, la formación de Albert Rivera obtendría un 27,1% de los apoyos, frente a un Partido Popular que pasaría a ocupar la segunda posición con un respaldo del 23,2% (Ignacio Camacho: "Si Rajoy no actualiza el modelo serán los electores los que den paso a otro nuevo").

El PSOE se situaría muy cerca de su rival tradicional, a menos de dos puntos de distancia, con un 21,6% de estimación de voto, pero debería conformarse con una tercera posición.

Podemos quedaría relegado a un cuarto puesto con el apoyo del 15,1% del electorado.

A LA ESPERA DE RAJOY O DELO QUE SEA

Los estudios demoscópicos son fotos fijas que miden estados de ánimo a corto plazo y en un momento determinado. Pero sería absurdo negar que marcan tendencias y consolidan opiniones y votos a medio y largo plazo, atribuyendo criterios subjetivos de credibilidad, o de desgaste, a las distintas fuerzas políticas.

El fracaso palmario del PP en las elecciones catalanas no es inocuo a estos efectos. El deterioro de toda la marca PP por efecto contagio es monumental y debería ser muy preocupante para Rajoy porque no ha sabido rentabilizar el éxito político de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, ni la convocatoria electoral.

Para el PP no puede ser un consuelo que el centro-derecha esté en disposición de lograr la mayoría absoluta en unas elecciones generales si es a costa de una pérdida sustancial de escaños fugados a Ciudadanos. Rajoy debe asumir que repetir como un mantra obsesivo los éxitos de la política económica y la recuperación de España ya no es suficiente.

Ese mensaje no cala en la ciudadanía moderada y conservadora de este país, que da síntomas evidentes de necesitar mensajes políticos y eficacia legislativa basada en principios y valores, frente a los envites de una izquierda cuya acción política consiste en un revisionismo sectario y en el revanchismo ideológico. La política gris y tecnocrática basada en pautas de mera eficacia coyuntural no genera ni ilusión ni votos.

La eficiencia en las grandes cifras tiene ya menos valor en el sentir de la ciudadanía del que Rajoy pueda creer. Ciudadanos no gobierna ni un solo Ayuntamiento, Diputación o Gobierno autonómico, y eso impide el desgaste de un partido que se permite el fácil lujo de decirle a los demás partidos lo que tienen que hacer y consagrar una gestión basada exclusivamente en su imagen.

Pero en Cataluña lo ha hecho con enorme éxito arrebatando al PP banderas políticas que han dejado de ser de su exclusividad, como la unidad de España, la defensa del constitucionalismo desde una perspectiva conservadora, y la labor de oposición contundente.

Hoy Ciudadanos está ganando la batalla de la reputación al PP, y se impone una reacción urgente de Rajoy. Ni la moral del PP está alta ni su electorado es inmóvil. Cataluña es una lección que el PP ha de aprender porque esa asignatura sigue suspensa.

En el ámbito de la izquierda, las preocupaciones para el PSOE deben ser idénticas. Lo que gana a costa de un Podemos en absoluta descomposición, lo pierde de la mano de Ciudadanos. El PSOE tiene el gran dilema de contentar a radicales y moderados de la izquierda española, y en ese empeño Pedro Sánchez no es creíble.

La mejor noticia del sondeo de GAD3 es el hundimiento de Podemos. Era cuestión de tiempo porque es un proyecto vacío, creado sobre la base del odio social, y lastrado por el hiperliderazgo tóxico de Pablo Iglesias.