Política
La Infanta Cristina, la Reina Letizia y el Rey Felipe VI. CR

Mal pintan las cosas para Iñaki Urdangarin este 21 de marzo de 2018, fecha en que hará el 'paseíllo' rumbo a la sede del Tribunal Supremo para la vista que debe resolver los recursos sobre la sentencia del caso Nóos. (El secreto sexual de Urdangarin que tiene hechizada a la infanta Cristina).

Desde Casa Real trabajan por si las moscas con la hipótesis nada descabellada de que será entonces cuando el cuñado de Felipe VI acabará entre rejas, y trabajan a destajo  para trazar un plan de contingencia con el ánimo de para controlar los daños a la Monarquía. (El terrible secreto sobre Iñaki Urdangarin que se calló don Juan Carlos).

Tal y como da cuenta Javier Ruiz de Vergara en 'EsDiario', la presumible 'faena' tiene muy preocupado al muy bien valorado rey Felipe VI, quien durante estos dos últimos años a estado a caballo entre el largo bloqueo político e institucional tras las generales del 26 de junio de 2016, y el órdago independentista en Cataluña.

Pero ahora, de nuevo, el entorno del Monarca tiene una fecha marcada en rojo en el calendario. Y se prepara ante el que puede ser el mayor incendio de su joven reinado.

La cita no es inocua para Zarzuela: está en juego el ingreso en prisión del esposo de la Infanta Cristina. Y lo que más teme la Casa Real, una campaña de acoso y derribo sin precedentes desde Podemos, Izquierda Unida y el independentismo catalán y vasco.

Por ello, el equipo que dirige el jefe de la Casa, Jaime Alfonsín, se ha puesto manos a la obra bajo dos premisas: el habitual "respeto escrupuloso a la decisión de la Justicia" y "máxima firmeza" en una arista que al Rey le queda pendiente, la presencia de su hermana en la línea de la sucesión a la Corona.

Cabe recordar que la Audiencia Provincial de Palma condenó al cuñado del Rey a 6 años y 3 meses de prisión. Y a su socio, Diego Torres, a 8 años y medio. Ninguno entró en la cárcel a la espera del fallo de los recursos de las partes en el Supremo. La Infanta Cristina fue absuelta.

Pero ahora, la Fiscalía exige para Urdangarín una pena de 10 años, 4 más de los que pesan ahora sobre su cabeza. Y, según recuerdan fuentes jurídicas, es costumbre en buena parte de las causas por delitos económicos que los magistrados asuman la petición del Ministerio Público.

El equipo del Rey es consciente -así se lo ha trasladado tanto el Gobierno como el CNI- que el posible ingreso en prisión de Urdangarín va a provocar una campaña sin precedentes contra la institución de la Corona. Pablo Iglesias y Alberto Garzón llevan meses inmersos ya en una labor de desgaste en este sentido. Y, además, la resolución del Supremo llegará menos de un mes antes de la celebración del Día de la República, el 14 de abril.

Felipe VI es sabedor de que estas semanas se va a volver a jugar el prestigio de la Monarquía y lo tiene claro. Si Urdangarín ingresa en la cárcel, "sí o sí" la Infanta Cristina deberá renunciar a sus derechos sucesorios. Y el Rey tendrá que enfrentarse no solo a su hermana, sino también a la alianza que ésta ha tejido con los Reyes Eméritos y la Infanta Elena. Pero habrá un cortafuegos que se llama "máxima contundencia".

Los servicios jurídicos de Zarzuela trabajan ya en esa hipótesis, conscientes de que el matrimonio Urdangarín se ha atrincherado. El 12 de junio de 2015, el Rey revocó el Ducado de Palma en una decisión sin precedentes en la historia de la Corona.

Y, en un mes, Felipe VI está dispuesto a dar el golpe definitivo para cerrar una de las etapas más oscuras de la Jefatura del Estado. Sabe que, sencillamente, en juego está la propia supervivencia de la Institución.

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