Política
Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera.
Nada parece capaz de revertir la debacle de Podemos pierde votos constantemente desde diciembre del 2016, es decir, desde hace ya 14 meses

No son buenas noticias para Mariano Rajoy y los suyos, pero tampoco es para que se abran las venas... todavía.

La encuesta NC Report que este 4 d emarzo de 2018 publica La Razón habla sin ambages de la significativa factura electoral que el partido del Gobierno está pagando desde octubre de 2017, es decir, desde el punto álgido de la crisis independentista.

Pese a todo, el PP volvería a ganar las elecciones con un 27,9%, por encima de los 6,2 millones de votos (en las últimas generales logró casi 8), y con una ventaja sobre el PSOE de 3,9 puntos.

El panorama que describe el periódico de Paco Marhuenda es sensiblemente menos lúgubre el que pintaban hace sólo unas semanas otros diarios las encuestas, que en enero de 2018 llegaron incluso a publicar sondeos en los que Ciudadanos aparecía como la primera fuerza política del país.

En la encuesta de La Razón, los de Rivera confirman un rotundo sorpasso de más de 6 puntos a Podemos pero aun están 1,9 puntos por debajo del PSOE y muy lejos del partido de Rajoy, del que le separan 5,8 puntos.

La segunda fuerza más votada es el PSOE, con el 24% de los votos y un aumento de 4 a 8 diputados que les daría hasta 93 escaños en el nuevo Congreso.

Los socialistas crecen 1,2 puntos desde diciembre y consolidan su hegemonía en la izquierda al sacarle a Podemos nada menos que 8,2 puntos de ventaja (lo que en votos se traduciría en casi dos millones de sufragios más).

Por su parte, Ciudadanos afianza su tercera posición y se acerca vertiginosamente al PSOE: en diciembre eran 5 puntos los que les separaban y ahora, como se apuntó anteriormente, ni si quiera dos.

Nada parece capaz de revertir la debacle de Podemos pierde votos constantemente desde diciembre del 2016, es decir, desde hace ya 14 meses.

Los de Iglesias se sitúan en el 15,8% de intención de voto con hasta 28 escaños menos de los que tienen ahora lo que en un grupo parlamentario compuesto de múltiples confluencias y «fuerzas hermanas» es doblemente preocupante.

La pérdida de terreno de Podemos y las tímidas subidas del PSOE hacen del todo punto imposible que una coalición de izquierdas logre investir a un candidato progresista.

El bloque de centro-derecha compuesto por PP y Ciudadanos lograría exactamente el 50% de los votos válidos, lo que le otorgaría una rotunda mayoría absoluta de 191 diputados.