Política
La reina Letizia y don Juan Carlos TW

La reina Letizia debe estar dando saltos de alegría con las informaciones que estñan cayendo como auténticas bombas nucleares sobre el rey emérito, Juan Carlos I.

Y es que, tal y como una fuente cuenta y se despacha a gusto en El Español, a pesar de que su suegro, Don Juan Carlos, ha asegurado en público y en privado en muchas ocasiones que su nuera iba a terminar con la Corona, lo cierto es que de quien se dice eso ahora es del Rey emérito y no de la reina Letizia.

De hecho, la actual reina, siendo novia del entonces Príncipe Felipe, fue testigo indirecto de un chismorreo bestial:

No se había convertido todavía en Princesa de Asturias cuando Don Juan Carlos cenaba con un grupo de amigos en la residencia de uno de ellos. El anfitrión de la noche levantó su copa y dijo: "Por España, por el Rey y por la boda de los Príncipes". A lo que el ahora Rey emérito apuntillo: "Lo que duren", ante el asombro de todos los asistentes.

No es una novedad contar que la relación suegro-nuera nunca ha sido un camino de rosas. El Rey emérito siempre pensó que su hijo se equivocaba en la elección de la mujer para compartir su vida y su trono y así se lo hizo saber en 2003 cuando Felipe VI presentó a Letizia a sus padres. Nunca le pareció adecuada, por muchas razones. Siempre ha manifestado su temor a que sea la culpable de un posible final de la Corona en España.

Sin embargo, en estos momentos en que la institución vive una de sus situaciones más complicadas por culpa de 'las cintas de Corinna', la esposa de Felipe VI no tiene nada que ver, mientras que todas las miradas se sitúan en don Juan Carlos.

Cuando el 11 de julio de 2018 se publicó la noticia de las cintas de la examante del Rey, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, Letizia tenía una jornada normal de despacho. Y así, tranquila, en su día a día, espera la Reina a que su venganza llegue sola. Puede que ella no guarde las formas o sea una persona cuya relación con el resto de la Familia Real llene páginas y páginas en los medios de comunicación por no ser ni cordial.

Pero lo cierto es que su familia política se está retratando sola: con Urdangain en la cárcel y las revelaciones de Corinna mientras Letizia continúa con su agenda sin nada que comentar.

"Para ella es un momento dulce, porque al final se demuestra que ella no es tan mala, ¿no? Puede que saque los pies del tiesto alguna vez, pero sigue siendo impecable en el desarrollo de su labor como Reina", reflexiona una amiga personal de Letizia.