Cándido Méndez y el edificio de UGT en Av. de América.
No arregláis nada, no solucionáis nada, no defendéis a nadie, algunos habéis conseguido llevar tan lejos vuestros tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras empresas
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Llevan más de 30 años ocultando sus finanzas pero no dudan en exigir transparencia a los empresarios. Viven del cuento de la formación -la gran ubre que surte de dinero a los sindicatos- pero los parados no dejan de aumentar. Son parte de la casta parasitaria, auténticas sanguijuelas de los bolsillos de los trabajadores. Los internautas, hartos de sus privilegios y prebendas, les han lanzado un órdago en Internet.
Con ese propósito han abierto un grupo en Facebook retándoles a que demuestren su compromiso con la pobreza y los más necesitados: "Cambio sede de UGT por comida para África. ¿Te apuntas?" El grupo, que supera los 1500 fans, se erige según sus creadores:
Y es que el hartazgo va tomando las calles y la web. Recordaba Enrique de Diego -en su artículo "Los sindicatos causan paro" en este periódico- que buena parte de las sedes de UGT y CC OO están en edificios del Patrimonio del Estado, sin pagar alquiler ninguno.
Según datos recopilados por el analista Francisco Reyes, el año 2000, los sindicatos tenían cedidos 545.000 m2. Calculando a la baja, que ahora sean 600.000 m2 y un precio de alquiler medio de 25 euros el m2 por mes, por doce meses, la cifra global sería de 180.000.000 de euros.
Todo este dinero ha de ser pagado por trabajadores y empresas a través de sus impuestos, lo que resta competitividad, generando paro. UGT y Comisiones Obreras reciben al mes cuantiosas subvenciones del Ministerio de Trabajo por una cantidad superior a los quince millones de euros.
Ese hartazgo ahora llega a Facebook. Lo reflejaba recientemente Oscar Molina: