Mariano Rajoy clausura el acto del PP "Por el cambio".
Lo que estamos pasando en España lo ha provocado un Gobierno que engañó a la gente, que dilapidó la mejor herencia económica, incapaz de adoptar una decisión razonable
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El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha afirmado que, ante la situación que atraviesa el país "no son buenas las ocurrencias, ni las improvisaciones, ni generar mas confusión, ni distraer de lo que hay que hablar. Hoy es el momento de mantener la serenidad y la calma, y como el Gobierno no lo hace, le toca al PP".
En un acto público del PP en defensa de 'Más empleo y menos impuestos', que ha reunido en el Coliseo de la localidad granadina de Atarfe alrededor de 17.000 personas, Rajoy le ha exigido a Zapatero que deje de esconderse y comparezca en el Congreso para explicar a los españoles "qué va a hacer, cómo lo va a hacer y en qué plazos".
Además acusó al presidente de ser "incapaz" de tomar decisiones necesarias en el momento actual, como la reestructuración del sistema financiero para recuperar un crédito que se ha perdido y que provoca además la pérdida de inversiones y empleo.
Para Rajoy, al que los asistentes aplaudieron a gritos de 'presidente', las "ocurrencias" no son buenas en la actual coyuntura, puesto que generan "confusión" e "incertidumbre". "No es bueno distraer de lo que hay que hablar, es el momento de mantener la serenidad y la calma", dijo el presidente del PP, que insistió en que "el tiempo de los engaños se ha acabado" y que acusó al Gobierno de "no gobernar" y de contar con un "conjunto de personas", los ministros, que va "a la deriva" sin un plan "para adoptar decisiones".
TOTAL FALTA DE CREDIBILIDAD
El dirigente popular, que estuvo arropado por el portavoz Economía del PP, Cristóbal Montoro, y el líder regional de los populares, Javier Arenas, que precedieron a su intervención, consideró que "se ha perdido demasiado tiempo" y que el Gobierno "carece total y absolutamente" de credibilidad, con anuncios que generan "alarma" como el de las pensiones.
"Resulta que la solución a los problemas graves de la crisis es anunciar a bombo y platillo sin explicar por qué es subir la edad de jubilación a los 67 años, aunque aún no sabemos si lo van a hacer, si se han arrepentido, porque un día dicen una cosa, otro la contraria, se rectifica o no se rectifica y se vuelve a rectificar", dijo.
En ese sentido, insistió en que "hay que ir a lo urgente", que es, a su entender, crear empleo para tener una Seguridad Social saneada "si queremos mejores pensiones". "Hay que hacer una política que cree puestos de trabajo, y no que los destruya, que no es tan difícil de entender", sostuvo.
Rajoy criticó además que Zapatero apueste ahora por reducir el gasto público cuando "hace un mes" el presupuesto ya contemplaba un aumento de éste del 17 por ciento. "Ahora toca decidir y si hay que ser austeros, como hay que ser, y hay que reducir los ministerios y la burocracia, que se haga, porque lo que toca es gobernar y decidir".
SUBIDA DE TODOS LOS IMPUESTOS
Igualmente, recordó que en la época en la que Javier Arenas fue ministro de Trabajo, en 1996, el país contaba "con la Seguridad Social más saneada de la democracia", y sin embargo ahora "por primera ves en la historia" los pensionistas españoles "han recibido en la nómina de enero menos pensión". "Han subido los impuestos, todos, los de la renta, las retenciones, los del ahorro, y el IVA en sectores capitales como el turismo", destacó.
"Hoy lo urgente es un cambio de rumbo en las políticas y una rectificación en toda regla, porque sin ella no se puede afrontar la crisis", insistió Rajoy, que aseguró que si el presidente no está dispuesto a comparecer ante el Parlamento el PP "le exigirá ante España y ante la historia su responsabilidad".
En ese sentido, afirmó que "no ir al Parlamento es ocultar la realidad, es sembrar dudas, más incertidumbre, y el presidente no puede tener miedo a las Cortes. La Cámara está para que si quiera le diga lo que le tiene que decir a los españoles sobre qué medidas va a adoptar para acabar con el desempleo, qué va a hacer con las pensiones, qué va a hacer para que fluya el crédito y con los impuestos, y qué va a hacer con el déficit de credibilidad y desconfianza", mantuvo.
EL GOBIERNO ENGAÑÓ A LA GENTE
Para el líder del PP, el "problema" de España no es la crisis internacional sino los gobiernos socialista, ni de "izquierdas o de derechas", sino de Zapatero y, en Andalucía, de José Antonio Griñán, "el sustituto de Chaves".
"Lo que estamos pasando en España lo ha provocado un Gobierno que engañó a la gente, que dilapidó la mejor herencia económica, incapaz de adoptar una decisión razonable y que ha dado lugar a que cuatro millones de españoles quieran trabajar y no puedan y que el 45,5 por ciento de ellos sean jóvenes, eso es inaceptable", consideró.
Por ello, criticó que Zapatero se negara en un principio hablar de crisis, luego se refiriera a la "desaceleración", luego dijera que éramos los que "estábamos mejor preparados" y que después aludiera a los "brotes verdes" y recuperación "inminente". "La obligación de un político es decir la verdad", dijo Rajoy ante un público que lo recibió con una calurosa acogida y que aplaudió en varias ocasiones su discurso.
VERDAD MENTIRA