Política
Al final me dice directamente: "Para el asalto a Izquierda Unida necesitamos al diario Público"

Vivimos tiempos de mentiras, de manipulación, de postureos, y, lamentablemente, muchos funcionan. A lo largo de las páginas de La cara oculta de Pablo Iglesias (ViveLibro, 2014) veremos cómo la mentira y la manipulación se abren paso con demasiada facilidad. Y las televisiones no son ajenas a ello.

Este libro pretende desmontar el mito que se está creando en torno a un personaje que sería más propio de El Lazarillo de Tormes: un buen comunicador, un mensaje simple que mucha gente necesita escuchar, y un grupo de viejos tertulianos incapaces de desmontarle, de contraargumentar y desnudar sus ideas, su personaje.

El lector podrá sorprenderse cuando descubra a un Pablo que lejos de su amabilidad televisiva tiene grandes dosis de mala educación, un ego que no cabe en ningún plató y una traición a sus ideas, a su gente, a su pasado. Hay un Pablo antes de las elecciones y otro Pablo cuando resulta elegido eurodiputado. Este último ya es casta y de ese modo se comporta como los peores personajes de la política: aplica el "si te he visto, no me acuerdo".

¿Dejará tirados a sus votantes una vez conseguido 'el botín'?

EL AUTOR

Enrique Riobóo es el propietario y director de la televisión local madrileña Canal 33, que emitió La Tuerka antes de que los responsables de la tertulia decidieran llevársela a Público. Esto le permitió conocer a fondo a Pablo Iglesias y al resto de la cúpula de Podemos, con quienes trabajó codo con codo.

EXTRACTOS DE LA ENTREVISTA

Pablo Iglesias muestra una personalidad en público, pero en privado es totalmente distinta. Él, por ejemplo, en público difícilmente habla de su avidez de poder, de poder a toda costa, aplicando esa máxima de 'el fin justifica los medios'. Tiene un ego que no cabe ni en el plató más grande de televisión y un punto incluso de mala educación.

Pablo Iglesias siempre intentó con su programa que se lo comprase y se lo emitiese alguna televisión nacional. Es más, cuando laSexta arranca productos políticos llamados de carácter progresista o social Pablo Iglesias me propone que hagamos más Tuerka, que La Tuerka se tiene que visibilizar más, con ese objetivo, contado por él en alguna ocasión, de traspasar su tertulia a una televisión nacional.

Al final me dice directamente: "Para el asalto a Izquierda Unida necesitamos al diario Público".

Mis trabajadores tienen todos nómina y Seguridad Social, algo que Pablo Iglesias no debió de entender nunca.

Al llegar el dinero de Venezuela, ellos ya se ven más fuertes y más grandes, lo que se plantean directamente y me lo dicen así es: "Queremos el control de tu televisión". Yo me resisto y les digo que no.

Cuando les digo que no va a haber control me dicen: "¿Qué cuesta? Porque la compramos".

Querían poner de acuerdo a Irán y Venezuela [para crear una televisión presente en toda España], pero al final lo que consiguen es financiación de los dos Estados.

Él habla de Fort Apache [la tertulia de Pablo Iglesias en la iraní HispanTV] como 'La Tuerka 2', hecho exclusivamente para cobrar 12 ó 15.000 euros según el mes.

Cuando Pablo Iglesias realizaba La Tuerka en mi televisión a mí me extrañaba que de vez en cuando, como cada 15 días, aparecía una chica con un sobre con dinero y empezaba a repartirlo como si fuese la propina o la caridad. A algunos, no a todos los colaboradores. Iba llamando y en un ricón, tal. Mucho tiempo después sabría que eso era dinero negro, porque ahí no había ni altas en la Seguridad Social, ni nóminas ni nada.

Pablo Iglesias es el comunicador, la cara amable [de Podemos] y Monedero, como su propio apellido indica, es el que manda y además es el que gestiona las relaciones internacionales, es decir, la financiación, sobre todo con Venezuela. El tema de Irán lo lleva más Pablo. Iñigo Errejón sería el ideólogo; pasa bastantes temporadas en Caracas, donde tiene una vivienda y nosotros le hemos llamado por teléfono para entrar en directo en el programa La Tuerka.

Podemos está montado de arriba a abajo. Incluso yo decía, y ahora se está analizando por expertos informáticos, que el tema de votación electrónica podría ser un fraude.

Hacen de las redes sociales una herramienta fundamental para pinchar a las grandes televisiones, a los grandes medios de comunicación.

Pongo en duda que Pablo Iglesias respete la libertad si llega algún día a presidente del Gobierno, sobre todo la libertad de crítica.

Es más fácil criticar al presidente del Gobierno que al señor Pablo Iglesias.

Enrique Riobóo, La cara oculta de Pablo Iglesias. De Canal 33 a Bruselas. Lo que no se ve en la televisión. ViveLibro, 2014.