Política

Prácticamente desde su nacimiento mediático se conocieron las filias y las fobias de Pablo Iglesias con los medios de comunicación. Está grabado:

Incluso, que existan medios privados ataca a la libertad de expresión, hay que decirlo abiertamente. Si alguien lo tiene que tener, debe estar controlado por una cosa que se llama Estado.

Se quejará el líder de Podemos de que este párrafo está sacado de una charla más larga, y tratará de imponer que el titular y contenido de este reportaje sean a su manera y a su gusto, exigiendo una rectificación o montando una campaña en Twitter si es preciso. Incluso, por qué no, señalando públicamente a su autor.

No es la primera vez que Pablo Iglesias hace ninguna de estas cosas, pero últimamente viene muy lanzado. Así ocurrió este 29 de noviembre de 2016 cuando la Cadena SER emitió un extracto de una conferencia del líder, en la que se metía en un buen charco hablando de la feminización de la política. Pablo Iglesias pisa un gran charco machista.

Esta es la chocante forma con la que Iglesias feminizaría la política.

Muy enfadado con Pepa Bueno (Hoy por Hoy de la SER), arrancó Iglesias mediante Twitter una crítica exigiendo la rectificación. Las hordas podemitas le siguieron, montando una auténtica campaña hasta que consiguieron que la publicación online de esta emisora añadiera al titular una frase más. Algo que, por cierto, no cambiaba en demasía el sentido de la afirmación, pero el triunfo podemita ya estaba logrado. El Ministerio de La Verdad, en marcha.

Le tenían en Podemos muchas ganas al 'Hoy por Hoy' de la emisora de Prisa desde que sacaron los chanchullos inmobiliarios de Ramón Espinar, y aunque en aquella ocasión cargaron contra el mensajero periodístico y su magnate Juan Luis Cebrián, tenían muy entre ceja y ceja a la presentadora del matinal y todo su equipo. Para Pablo Iglesias la culpa de que Espinar especulase con un piso de protección oficial es... ¡del mensajero!

TERTULIANO, POLÍTICO Y... PROFESOR DE PERIODISMO 

Es posible que ya no se acuerden de Álvaro Carvajal, aquel periodista del diario 'El Mundo' al que Pablo Iglesias trató de ridiculizar en público. Tampoco pasa nada, Iglesias volverá a señalar a los medios buenos y los malos, los periodistas que le jalean y los que le hacen preguntas incómodas. Pablo Iglesias pone en la diana a la prensa que no le baila el agua.

Este 30 de noviembre de 2016, también a través de Twitter y mientras trabajaba como representante del pueblo en el Congreso, se animó Iglesias a dar un par de clases de periodismo. 

Primero, eligió tres titulares diferentes sobre su intervención en la sesión de control al Gobierno. Uno de El Español, uno de eldiario.es, y otro de El País. Aunque no señaló Pablo Iglesias cuál de ellos era el bueno, todos los podemitas saben que el adecuado es el propuesto por eldiario.es de Escolar, periódico digital de cabecera de Podemos junto a Público.

Y por último, como no le gustó que el redactor de El Español resaltara un asunto sobre su expresión corporal, también se lo comentó por Twitter, entrando en un pequeño debate. Daniel Basteiro le recordó a Pablo Iglesias -que a veces se olvida de lo de la libertad de la prensa- que "como periodista, me quedo libremente con lo que considero. Aunque te moleste".

En lo que tarda Pablo Iglesias en llegar al poder y poner en marcha el Ministerio de La Verdad, al más puro estilo Carmena, seguiremos informando. Carmena copia su web antiperiodistas del 'noticiero de la verdad' de Maduro.