Política
El autobús de Hazte Oír, el Tramabús, el de Wyoming y el de cartón de VOX. Montaje PD

Y de repente, el autobús promocional de ideas políticas se pone tan de moda como los chokers, una tendencia igual de lamentable que sale de la nada.

El autobús de la polémica transgénero. En el caso de estos vehículos adornados con vinilos reivindicativos, el primero de esta última oleada nace del odio de una organización ultracatólica que tiene problemas con aceptar la transexualidad, y particularmente a los niños transgénero. Chelsea Clinton pide en Twitter "que no llegue a EEUU el autobús" de Hazte Oír.

El contrabús de Wyoming. Pero les funcionó bien la idea a estos de 'Hazte Oír' porque consiguieron la atención mediática que no habrían obtenido de otra manera, y la idea fue copiada casi al momento. Lo hizo el programa de Wyoming, El Intermedio de laSexta, a modo de mofa del primero y en contraposición a su idea. Sacó el espacio televisivo un autobús verde por Madrid para ponerlo al lado de los de Hazte Oír, grabar unas imágenes, y poco más.

El autobús trol de Wyoming consigue chocar frontalmente con el de Hazte Oír.

A los del autobús naranja contra los transexuales les fue tan bien la publicidad, que incluso les prohibieron circular por la ciudad de Madrid con su mensaje y lo tuvieron que cambiar en repetidas ocasiones, con la atención minuciosa de los medios, por supuesto.

El viejuno Tramabús. El tercer autobús en salir fue el de Podemos. Llegaron un poco tarde los podemitas, acostumbrados a sacar ellos todas las protestas originales. Pero el mensaje de 'La Trama' de su Tramabús ha quedado un poco viejuno. Lo decía hasta eldiario.es en un artículo el periodista Isaac Rosa, que habría sido una idea buenísima en 2011, no hoy. Porque que Luis Bárcenas, Rato o Pujol están encausados ya no sorprende a nadie. Twitter se parte de risa con el 'tramabús' de Podemos y proponen que lo conduzca Maduro.

El autobús de cartón. Y el cuarto autobús en salir, si es que se le puede llamar autobús, es el del partido VOX. Viendo la repercusión que han tenido sus predecesores, han decidido que era una buena idea lanzar su propuesta para mandar sus mensajes porque tienen mucha repercusión mediática.

El problema es que tampoco han querido invertir mucho presupuesto, y lo que han sacado es una cosa entre vergonzosa y lamentable; un autobús de cartón que van llevando por los lugares para subir cuatro fotos a Twitter. Y que por cierto, también copian en este formato a los podemitas.

En definitiva, ¿cuál de los cuatro autobuses es el más lamentable? Difícil elección.