Política
Willy Toledo y Alberto Garzón. PD

¡Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros! Eso es lo que ha debido de pensar el subversivo de Willy  'Gili' Toledo cuando ha leído la entrevista que le han hecho en eldiario.es a Eduardo Garzón, asesor en el Ayuntamiento de Manuela Carmena y hermano del heteropatriarca de Unidos Podemos, Alberto Garzón.

A este le preguntaban en el periódico de la ultraizquierda si era partidario de un capitalismo pero reformado y más social o se definiría, como hace su hermano Alberto Garzón, comunista. La respuesta que daba era esta:

No se puede hacer una distinción clara entre capitalismo y no capitalismo. El capitalismo es como los perros, es una especie animal pero cuando uno mira un chihuahua sabe que no tiene nada que ver con un pastor alemán. En cada país, a pesar de que todos se rigen por un sistema que en esencia es el mismo, este se materializa de una forma diferente. En algunos hay mucho más de capitalismo que en otros. La pregunta sería cuánto de capitalismo tendríamos que tener. En mi opinión tendríamos que tener menos pero eso no significa que tengamos que romper con toda la lógica del sistema capitalista, que haya que ir a un sistema radical y muy diferente.

Y añadía:

La idea es reducir los espacios que hoy viven regidos por la lógica capitalista -si me sale rentable empiezo una actividad económica y contrato a gente- eliminarla de los sectores estratégicos y más importantes para la actividad económica. La tendencia es desgraciadamente la contraria: el neoliberalismo, que supone ampliar todos esos espacios, reducir salarios para aumentar los beneficios del capital, reducir los espacios públicos de la sanidad, la educación y las pensiones para que el negocio privado pueda hincarle el diente.

Toledo, que suele tener un extraño idilio con Facebook, escribía lo siguiente:

A Eduardo Garzón - el hermanísimo - no le mola el socialismo.
 Muchísimo menos le mola el comunismo, al señor economista.
 A Eduardo Garzón Espinosa, lo que le mola, es el capitalismo.
 Sólo que un poquito menos de capitalismo, si pudiera ser.
 Cuarto y mitad de capitalismo sería, tal vez, la medida que le gustaría al señor hermanísimo.

Sentenciaba:

Yo me acuesto ya muchísimo más tranquilo sabiendo qué tipo de fauna puebla el zoo parlamentario en las bancadas de la izquierda.
Ya sé que el señor economista no apoya nalgas en esas bancadas, pero seguro que me se entiende lo que quiero decir. No sé la historia; no sé ustedes pero, yo, desde luego, no recuerdo una derrota de este calibre.