Política
Quieren provocar besándose delante de la Virgen, pero la Virgen las mira y sabe que no existen

La organización juvenil de la izquierda independentista Arran ha hecho público un vídeo donde aparecen dos chicas dándose besos y tocándose ante la Virgen María de Montserrat.

Y Salvador Sostres desde ABC ha olido sangre dedicándoles una columna de tinte psicoanálitica, titulada 'El lesbianismo no existe', en la que defiende la idea de que el problema de estas chicas es que tienen nostalgia de un macho.

Comienza diciendo una verdad como un templo: "Evidentemente jamás se habrían atrevido a hacer su número en una mezquita".

Cierto. La izquierda radical es muy valiente para correr a gorrozos a los curas, ahí está el ejemplo de la valiente sacerdotisa podemita Rita Maestre asaltando la capilla de la Complutense al grito de 'Arderéis en el 36'. Pero ante la violencia yihdista le asaltan los complejos.

Sostres, que tiene una opinion sobre casi todo, dice que "siempre he pensado que el lesbianismo no existe. El lesbianismo es una nostalgia, justo lo contrario del amor entre machos, que es tangible, real".

"Es una nostalgia, un resentimiento. No sé qué os hemos hecho. Pero en su odio está su penitencia y en cada lesbiana hay un oculto deseo de macho aunque no lo sepa o no quiera saberlo. De ahí su impostura, su inexistencia. Quieren provocar besándose delante de la Virgen, pero la Virgen las mira y sabe que no existen y les extiende su manto misericordioso. Ni siquiera necesita perdonarlas. Sólo acurrucarlas. ¿Por qué estáis tan tristes?

Y remata diciendo que:

"Las lesbianas follan entre ellas pero sólo hasta que llega el macho a recordar las cuatro y eternas obviedades y a poner orden".

La grabación, que se titula 'Las lesbianas también queremos, también follamos', se ha hecho pública con motivo del Día de la Visibilidad Lésbica y, según informa Arran en un comunicado, tiene el objetivo de "denunciar la misoginia y la lesbofobia de la Iglesia". 

La entidad juvenil asegura que ha querido "atentar contra la moral de la Iglesia" y "profanar sus símbolos sacros" en respuesta "a sus ataques constantes a la forma de ser y vivir de las lesbianas".

La acción llega casi un año después de la polémica generada por el cartel que difundió el grupo Endavant en el que se mostraba un beso lésbico entre la Virgen María de Montserrat, la Moreneta, y la Virgen María de los Desamparados, la Geperudeta.