Política
Óscar Puente. FB

Se ha desatado una buena. El socialista Óscar Puente, alcalde de Valladolid, uno de los más firmes apoyos de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE, ha provocado un incendio en Facebook por unas fotos en las que se lo pasa de lujo haciendo de DJ en un local de su ciudad, el Café Berlín.

Fueron muchos los usuarios los que criticaron al primer edil pucelano que saliera de marcha, máxime cuando los responsables del local subieron a la red social la imagen del político socialista pinchando unos temas.

El propio edil se justificó en su cuenta de Facebook:

El viernes (12 de mayo de 2017) salí con un amigo a cenar y tomar una copa, algo que he hecho toda mi vida, y que cada vez me resulta más difícil y más incomodo. Antes entraba en un bar y nadie se volvía a mirar, nadie se acercaba a pedirme una foto y nadie me trasladaba ningún problema a las 2 de la mañana. Hoy todo eso ha cambiado radicalmente, a pesar de lo cual trato de responder con respeto y afecto a todo el mundo, aún cuando como a cualquier ser humano también me gusta tener algún rato para mí.

Explica que:

A mis amigos de toda la vida les resulta muy incómodo salir conmigo porque mantener una simple conversación sin ser interrumpido constantemente es poco menos que imposible. Yo miro el lado positivo de las cosas. Soy lo que he querido ser y eso me hace enormemente feliz. Me debo a las personas que lo han hecho posible que son los ciudadanos y las ciudadanas de Valladolid, así que a cada persona que se acerca le dedico mi tiempo. A la que pide una foto le pongo una sonrisa y a la que me cuenta un problema, y habría para escribir un libro sobre las cosas que me piden, le escucho con atención.

Ahonda en que:

El viernes huyendo de zonas más masificadas, en las que ya me resulta muy incómodo estar, nos fuimos al Berlín. La noche fue más tranquila que lo habitual, a pesar de que no faltaron los momentos en los que personas se acercaban a saludar, a pedir una foto o a conversar. A todas ellas les agradezco su amabilidad. En un momento de la noche, charlando con la chica que pinchaba le comenté que en mis años jóvenes hice mis pinitos en algún bar de la ciudad y que me gustaba pinchar. Me invitó a poner unos temas cosa que hice gustoso. La escena le resultó curiosa a la gente del Berlín. Me hicieron una foto y me pidieron permiso para colgarla en el perfil de Facebook, a lo que accedí. Yo no me hice la foto ni la colgué en ningún sitio. Sobre alguna de las reacciones que he leído pienso lo siguiente: nos molestan los políticos que viven en una burbuja o rodeados de escoltas como el anterior alcalde, pero cuando hay alguien que intenta hacer su vida de siempre le criticamos.

Y concluye:

Yo no voy a cambiar y voy a seguir intentado hacer mi vida normal. Trabajo muchas horas y acumuló mucho estrés y también necesito un tiempo de esparcimiento como cualquier ser humano. Muchas veces voy solo por la calle, renuncié a los escoltas desde el primer día y seguiré con esa decisión. No pretendo que se valore, pues la decisión de vivir así la tomé por mi propio bien. El propósito de todo eso es no perder la perspectiva de persona normal que hace una vida lo más normal posible. No quiero vivir en un mundo aparte ni en una atalaya sino a ras de suelo como siempre hice. No logro entender que eso se critique o se descalifique, aunque ya he aprendido estos dos años que hagas lo que hagas siempre habrá alguien que no esté de acuerdo. Pero lo que verdaderamente me dolería es que eso perjudicase a terceros, como en este caso un local al que solo me acerqué a pasar un buen rato.